CRÓNICA| Sufrir, sufrir, sufrir y volver a ganar (1-0)

Los primeros 45 minutos del Real Betis son de esos que se llevan pidiendo mucho tiempo. Ordenado atrás, rápido en la recuperación y con llegada. Todo hay que decirlo. El Málaga de Juande Ramos le dió la pelota a los de Poyet para que ellos jugaran, aun así, el Málaga tuvo algunas intentonas de contragolpe sin peligro, pero fue el Betis el que tuvo la pelota más claramente, sobre todo hasta el gol. Muy buenos minutos de Rafa Navarro, que debutaba por la lesión de Durmisi. También de Petros que sigue presentando credenciales para ser dueño y señor del centro del campo verdiblanco. Suya fue la recuperación y la elaboración. También Álex Alegría sigue dando golpes sobre la mesa para seguir siendo titular. Su aportación en la bajada de balones altos y posterior salida por banda es vital para este equipo.

Cuando mejor estaba el Betis fue cuando llegó el gol. Después de varios avisos por banda, Musonda acierta a colocarla en la cabeza de Joaquín, que solo tiene que rematar flojo a la red de la portería, pues Kameni estaba lejos y el de El Puerto estaba solo en el segundo palo. Dicho sea de pase, la jugada del gol viene de una triangulación entre Sandro y Juanpi, de lo mejor del Málaga, que acaba con el sudamericano por los suelos dentro del área, derribado por Pezzella cuando se marchaba solo ante Adán. Pezzella que por cierto tuvo que ser sustituido por Donk mediada la primera parte por un golpe en la cabeza en un corner. El Betis tras el gol vió como era el Málaga quién daba un paso al frente e intentaba llegar a portería. Kuzmanovic apunto estuvo de empatar tras una buena jugada y Adán detuvo con ayuda del palo un remate de corner. Después de esos intentos, el Málaga volvió a apagarse y el balón volvió a no tener dueño claro. El Betis fue mejor durante los primeros 45 minutos, pese a no ser fiable en defensa y estar poco equilibrado en el mediocentro.

La segunda parte fue de esas de las que se hacen eternas. El Betis intentó salir como en la primera y marcar un segundo gol pronto, y pese a que tuvo ocasiones, no lo logró. Sendas llegadas de Musonda por banda derecha que creó cierto peligro pero ni Joaquín ni Álegría acertaron a marcar. El canterano vió como un disparo suyo era sacado bajo palos por la defensa malaguista. Con el paso de los minutos el partido se fue apagando. El Betis pasó a un juego más relajado y el Málaga apenas llegada al área contraria. Bajo este clima, Betis y grada parecieron irse durmiendo, lo que dio alas al rival y lo peor de todo, la posibilidad de que podía empatar el partido. Si bien apenas crearon ocasiones de gol, el equipo rondaba demasiado el área y sus alrededores. Poyet dio entrada a Brasanac para apuntalar al centro del campo sacando a Rubén Castro, con síntomas de agudecer la falta de entrenamiento por las molestias. Por desgracia, Brasanac tuvo que ser sustituido por llevarse un golpe en la ceja que le abrió una aparatosa herida, dando entrada a Cejudo. El Betis entonces, muy fatigado ya que jugadores que se han zampado 180 minutos en una semana iban andando por el campo sin refresco por los cambios obligados. En ella llegó la más clara del Málaga, por una jugada de Juanpi, de lo mejorcito del rival, que se plantó ante Adán y este mando a corner el mano a mano.

Los minutos fueron pasando, el Málaga empezó a acusar el cansancio y la grada lo vió y volvió a animar. Dando el último apoyo a su equipo en los cinco minutos finales. Apenas dos remates del Málaga en centros muy lejanos que se marchaba desviados. De nuevo Álex Alegría fue el mejor, peleando entre los centrales rivales y sacándolos de quicio. Era una isla en ataque, pero el Betis llevaba remando muchos minutos en el oceano y era un paraiso.

Al final el partido acabó con la ovación del respetable por el partidazo de los de Poyet que se dejó el alma para que los 3 puntos no se escaparan. Demostración de que este equipo, a poco que arme su defensa y gane en confianza, va a dar que hablar.

Deja un comentario