Alegría: “Ver el otro día a la gente gritando mi nombre era como un sueño”

El canterano verdiblanco fue entrevistado ayer noche por los medios oficiales del club heliopolitano, ante los que repasó su trayectoria como futbolista.

Subida al primer equipo: “Es mejor aparecer así que prometer mucho y al final no hacer nada, así uno va con menos presión. Estoy con mucha confianza, eso me sirve para seguir creciendo”.

Autodefinición: “Desde que empecé en Segunda B siempre he sido un delantero de guerra y lucha en todos los partidos. Mi juego tiene que ser así”.

Superación: “Normalmente siempre te centras en hacer lo básico, pero cuando tienes más confianza y te viene el balón puedes hacer muchas más cosas”.

Entrada en el fútbol: “Fue por casualidad. Me apunté con mi hermano al equipo de fútbol de mi barrio. Jugaba en las pistas con chicos incluso 7 u 8 años mayores que yo. Me ponían de portero por si me hacían daño. Un día pasando al lado del pabellón vi a gente jugar y le dije a mi madre que me apuntara. Pregunté qué necesitaban y me pusieron de portero, pero solo duré 3 o 4 semanas -risas-. Empecé de portero y no se me daba mal, pero me aburría mucho. Más tarde me pusieron de central y de ahí fui hacia arriba. Ya en el Plasencia empecé a jugar de delantero, siempre me ha ido bien de cara al gol”.

La llamada del Betis: “El Betis no era el único equipo que estaba interesado en mí cuando llegué. Pensé que era la mejor opción porque es un Club que tira mucho de cantera, por eso decidí venir aquí”.

Otras ofertas: “Había unos cuantos equipos interesados en contratarme como el Málaga, el Atlético de Madrid o el Sevilla, pero vine aquí porque había más oportunidades de poder jugar en Primera División y porque iba a estar en un club grande. El Betis también es un club que me gusta desde pequeño”.

Rubén Castro: “Te lo hace todo mucho más fácil. Cuando le tiras el desmarque ya está pensando que tiene que estar cerca del área para meter gol, siempre está bien ubicado. Se complementa muy bien con jugadores que van bien de espaldas y aprovecha los espacios que crea el otro jugador”.

Habilidad: “La gente que me conoce sabe que lo hago mucho. Otros pueden pensar que solo soy un jugador que juega bien de espaldas para descargar, pero con los pies también voy bien”.

Fichaje complicado: “Llegué aquí para firmar a las 11 de la mañana y no firmé hasta las 8. No se terminaban de poner de acuerdo el Cacereño y el Real Betis, lo pasé mal en aquel momento”.

¿Por qué el Betis?: “Era un paso muy importante para mí entrar en una cantera con la que podía aspirar a jugar en Primera División. Para mi fichaje fueron muy importantes mi agente, el anterior presidente del Betis y José Antonio Gordillo, que por aquel entonces era coordinador de la cantera del Betis. Gracias a él se solucionaron las cosas”.

Rafa Navarro: “Fue muy emocionante jugar con él. En una posición que no era la suya cumplió muy bien”.

¿Alexander o Álex Alegría?: “Siempre me llamaban Alexander o Xander. Llegué aquí, me puse Alexander el primer año en la camiseta y no fue muy bien. Al siguiente no recuerdo quién empezó a llamarme Álex Alegría, empezó a irme mejor y ya me quedé con ese nombre en la camiseta”.

Estancia en el Numancia: “Supuso un paso muy importante porque maduré mucho deportivamente. Fui a un club muy familiar, mi agente y yo estuvimos mirando varios clubes que me querían y esa fue la mejor elección”.

Evolución en Numancia: “Pensaba igual que esta temporada, que en cuanto me diesen la oportunidad iba a demostrar que valía. Casi todos los años empiezo de suplente, desde que estaba en Segunda División B con 18 años. En el filial, el primer año jugaba Querol, al año siguiente Marc Mas, y el año con Merino, el delantero titular era Jaime Isuardi”.

Se marchó muy joven de Plasencia: “Primero me fui a Cáceres y ahí estuve dos años. Está muy cerca, a solo 45 minutos de casa. Hace cinco años ya que llegué al Betis. Soy una persona muy familiar y al principio costó, pero también me adapto muy bien a todo”.

Inicios en el Betis: “El primer año me alquilé un piso con un compañero, Santi, pero él se fue, así que me fui con Rubén Cárdenas. Al año siguiente, alquilé otra vez un piso y me fui con Eneko”.

Pasión por los caballos: “Sí, me gustan mucho. Tenía antes cuatro caballos porque montaba antes con mi padre desde que tengo 16 años. Lo que pasa es que me fui al Cacereño, ya es una liga más profesional y ya no podía montar a caballo. Son de esos deportes que no se permiten. Aunque hayas montado toda la vida, basta con que monte un día ahora y me caiga. Vendí casi todos y me quedé solo con mi caballo. Está en una finca que hay al lado de casa, en Extremadura”.

¿Nota mucho cambio entre las diferentes categorías?: “Me ha venido muy bien porque ha sido de manera progresiva, y así no hay tanto salto. He jugado en casi todas las categorías: Preferente, Tercera, Segunda B, Segunda y, ahora, Primera. Es mejor así que pegar directamente el salto de Segunda B a Primera”.

Conversación con Miguel Torrecilla previa a la pretemporada: “Ya en el partido que jugué con el Numancia en el campo del Leganés se acercó y me dijo que contaba conmigo. En pretemporada volví a hablar con él y me dijo que tanto el míster como él contaban conmigo y que lo diera todo para ganarme un puesto”.

Ofertas en pretemporada: “Sí, pero yo tenía mi cabeza aquí en el Betis y sabía que cuando me dieran la oportunidad podía valer”.

Halagos de Poyet : “Creo que la mayor parte de mi confianza se la debo también a él. Está todo el día encima enseñándome cosas de delantero. Lo principal es la confianza que me está dando. Creo que está viendo que estoy trabajando bien, que lo estoy dando todo por el equipo. No había visto esas declaraciones pero me alegro mucho. Él sabe que si un jugador le da rendimiento no importa si es joven o mayor”.

Progresión actual: “Lo dije al poco de empezar en una entrevista, que con minutos cogería más peso en el equipo y, sobre todo, me sentiría más importante”.

Rubén castro y Joaquín: “Parece que en vez de cumplir años los van bajando”.

¿Su entorno le dice que mantenga la calma?: “Sí, y también mi personalidad es así. Nunca me relajo, por eso también estoy aquí y creo que voy a estar trabajando hasta que tenga 35 años, si es que con esa edad tengo el gusto de seguir en Primera División”.

ídolo: “Ibrahimovic siempre me ha gustado por su forma de jugar. Desde pequeño también me gustaba mucho Llorente. Siempre me ha parecido un gran delantero”.

Gol preferido: “Creo que el más importante es uno que marqué cuando jugué mi primer partido titular con el Cacereño. Me sirvió para dar un paso más hacia adelante. Fue contra el Lugo y sirvió para salir del descenso”.

Anécdota en el ascensor con el Betis B: “Estábamos en Cartagena. Antonio Raya –utillero del filial- estaba dentro del ascensor, nos montamos, al menos, siete personas y solo cabían cuatro. Íbamos a subir pero empezamos a saltar y se quedó parado. Antonio estaba muy agobiado. Nosotros pasamos un buen rato -risas-”.

José Carlos: “Es un grandísimo central, me gusta mucho. Cuando le den la oportunidad, valdrá para poder mantenerse en el primer equipo”.

¿Sigue al filial?: “Siempre lo veo. Además, hablo mucho con César de la Hoz y me tiene informado. Es un buen jugador, la pena es que no pudo hacer la pretemporada con nosotros por su lesión”.

‘Baile de la araña’ en el vestuario del Betis B: “Ahora mismo no lo recuerdo bien -risas-. Creo que también se refiere al baile que decía antes Rafa Navarro. Siempre estoy de buen humor con todos los compañeros en el vestuario. Este año estoy más cortado porque no conozco aún a los compañeros. Es un sueño jugar junto a ellos y los ves tan cerca que da un poquito más de respeto”.

Joaquín: “Siempre está con bromas, aún no lo he visto enfadado en todo este tiempo. No hay jugador más positivo que él”.

¿Por qué cree que se ha ganado la confianza de Poyet?: “Sobre todo, porque insiste en que debemos dejarlo todo en el campo. Él vio que lo dejé todo en mi primer partido contra el Valencia. Me vio reventado en el vestuario y pienso que por eso también estoy jugando”.

Ovacionado en el Villamarín: “Lo escuché y casi se me saltan las lágrimas. El esfuerzo de todos estos años ha valido para eso. Que te apoye la afición de esta manera es lo máximo que puede sentir un futbolista. Estaba tan cansado que no me daba cuenta en ese momento. Me ha costado mucho llegar aquí. Siempre he estado trabajando para poder conseguirlo. Ver el otro día a la gente gritando mi nombre era como un sueño, no me lo creía”.

Renovación: “Cuando vengan con la renovación, la firmo directamente. No hace falta que me digan nada. Las cosas van muy bien. Hemos hablado un poco por encima. Si estoy a gusto en un Club, ¿por qué irme a otro? Estoy a gusto con el equipo, con la afición y con todo. Si me viene la renovación, se puede dar por hecho”.

¿Con qué sueña?: “Está yendo todo un poquito más rápido, pero hay que tener con los pies en el suelo y seguir trabajando. Lo principal es hacer lo máximo con mi equipo y, a partir de ahí, también vendrán cosas buenas en lo personal”.

Foto: zaragoza.eldesmarque.com

Ángel González

Twitter: @angelglez07

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