OPINIÓN| Poyet y la búsqueda de un nuevo sistema

agencia-efe_multimedia_3047553-multimedia-photos-12158565-fileAnda Gustavo Poyet desde la noche del sábado dándole vueltas a la cabeza para encontrar un nuevo sistema táctico que le ayude a hacer que su equipo sea más fiable y, sobre todo, gane partidos. Parece ser que su encabezonería con el 4-3-3 se ha diluido y ha captado el mensaje que tantos le llevan lanzando en las últimas semanas, pero el caso es que el Betis es un equipo cogido por alfileres y cualquier cambio en lo táctico, te provoca un error fatal en otra parcela del campo, por lo que encontrar la simetría y el equilibrio perfecto en este equipo está premiado con el próximo Nobel.

El primer punto que hace aguas es la defensa. Mandi no termina de acoplarse al ritmo de juego de la liga española y se le nota en la lentitud de cada una de sus acciones. Cierto es que el pasado sábado el Betis ganó con él salida de balón, pero la poca competencia que crea Bruno y el coste del fichaje del argelino hacen que las oportunidades haya que dárselas sí o sí. Por otro lado está el caso Piccini, un futbolista que ha tenido todas las oportunidades del mundo por culpa de las lesiones que nunca han dejado ver su verdadero rendimiento. Este año no se está lesionando y eso e smuy buena noticia, pero su aporte defensivo deja muchísimo que desear. En el banquillo está Rafa Navarro, quién ya disputó y participó en la victoria ante el Málaga y encima jugando en la banda contraria y no lo hizo del todo mal para ser un debut en Primera. Si Poyet quiere ganar, debería empezar por ahí.

De ahí en adelante, el sistema del Betis es un auténtico rompecabezas. Todos sabemos, entrenador y jugador incluidos, que Rubén Castro tiene que jugar cuanto más cerca del área mejor. Pero colocar a Rubén de delantero centro tiene dos variantes: O jugar con el canario solo en punta, por lo que deberías prescindir de Sanabria o Álex Alegría; o jugar con dos delanteros. Apostemos por esta opción y coloquemos dos delanteros arriba. Ahí llega el otro gran problema del Betis: ¿Cuantos jugadores en banda y cuantos en el centro del campo? Solo quedan 4 demarcaciones más, y Petros y Jonas Martin ocupan dos en el centro del campo de manera obligatoria, por lo que quedaría solo dos libres. Si suponemos que tanto el brasileño como el fránces no están para aguantar ellos solos sobre sus hombros el peso del centro del campo, nos vemos en la obligación de jugar con Brasanac si queremos darle empaque al mediocampo y no crear espacios, o con Ceballos si quieremos tener una buena conexión con la línea de ataque. Con ésto solo nos quedaría un jugador más, que con total seguridad sea Joaquín, el mejor jugador de la plantilla actualemente. Por lo que el dibujo quedaría en una especia de 4-2-1-1-2, con Joaquín como único extremo del equipo, rechazando la banda izquierda como anteriormente ha jugado este equipo.

Pero si imaginamos que Petros y Jonas Martin pudieran jugar solos y no dejar el equipo desequilibrado cuando salgan de atrás, junto con Joaquín en la mediapunta podrían estar o Ceballos o Musonda, lo que daría al equipo más velocidad y ataque, pero desarbolaría el centro del campo y el equipo perdería empaque en el medio.

Otras de las posibilidades que se abre es ver sobre el campo el sistema que Poyet puso en la segunda parte ante el Real Madrid. Con Rubén Castro solo de delantero, Joaquín, Cejudo y Zozulya en una línea de tres en la mediapunta, Ceballos por detrás y Petros solo en el mediocentro defensivo. El equipo ganaría empaque en el centro del campo, pero perderçia las bandas a expensas de las subidas de Durmisi y Piccini, y perdería podería ofensivo sin Sanabria ni Álex Alegría.

Como vemos, el Betis es un autñentico puzzle que ni el más listo entre los listos es capaz de montar. Poyet tendrá menos de una semana para cuadrar todas las piezas y traerse los tres puntos del Sadar el próximo viernes.

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