OPINIÓN | Abro paraguas

Abro paraguas:

La afición del Real Betis tiene (y me incluyo en muchas ocasiones) la fea manía de considerar que por el hecho de ser la mejor afición del mundo, haber pasado fatiguitas varias y haber besado el lodo, deben tener y tienen la posesión universal de la razón.

Es una buena forma de empezar, ¿verdad?. Voy a usar mucho la exigencia, esa palabra tan de moda y que tanto hemos sacado de contexto últimamente (como hicimos con el Manquepierda, y como haremos con todo lo que nos propongamos a este paso, que estamos haciendo verdad esos refranes que hablan de lo exagerados que somos por el sur) voy a mirarme al ombligo y a tratar de ser exigente con mi parcela, porque claro, aquí todos somos muy exigentes en lo que respecta a las decisiones de los demás, pero cuando miran las nuestras…ahí amigo, todos levantamos las manos como Andersen ante aquel tiro de falta de Bale y, a mi que me registren. Creo que el asunto se nos está yendo de las manos, en gran parte por las redes sociales y creo que estamos contribuyendo a formar una generación de béticos amargados que ya no saben disfrutar de una semana en la que ha ganado su equipo porque deben mirar la lista de cosas mal que ha hecho para poder recriminarlas a entrenador, Cuerpo Técnico en general, Consejo de Administración, Director Deportivo, Departamento de Prensa o a todos en general, y todo eso bajo el nombre de exigencia y con el debate de si, exigencia sí o exigencia no, que está incluso para mí creando un cisma en la afición y separándola, cuando nuestra mayor arma siempre ha sido la unión y la de ir todos a una. El otro día veía el partido de Champions contra el Chelsea y escuchaba rugir a esa grada, y aporrear esos asientos y no se me saltaban las lágrimas porque los hombres no lloramos, pero sino lloraría mirando con añoranza esos tiempos en los que el Villamarín, independientemente del nivel del equipo, era una roca para cualquiera que viniese.

El Real Betis Balompié lleva intentando sentar una bases que nosotros mismos torpedeamos. Si, voy a señalar directamente a la afición del Betis, esa que durante 109 años de historia tanto ha dado y tanto tiene aún por dar, ahora, bajo mi punto de vista, está haciendo un flaco favor a su equipo. Ayer ví tweets alentando a no animar al Betis, he visto gente triste porque ganaba el Betis y esto ya es lo último.

-¿Triste porque ha ganado tu equipo?

-¿Pero cómo ha ganado?

-Metiendo un gol más que el contrario, como se suelen ganar todos los partidos

-Osasuna es el peor equipo de Primera y te ha bañado

-¿Te ha bañado? Si ha tirado a puerta, además de la jugada del gol, 2 veces

-Si pero tú no puedes permitir eso, el equipo no ha jugado a nada

-¿Cómo va a jugar a algo un equipo que ha recibido ochocientascincuenta mil faltas (falta arriba, falta abajo)

-Yo qué sé, para eso está el entrenador para hacerlos jugar al fútbol

-Cuando ha podido, el equipo ha jugado, ¿no?

-Pero diez minutos, así no vamos a ninguna parte

-Dime una cosa, ¿cuántos equipos sin contar con el Barcelona y veremos a ver, van a poder jugar al fútbol en El Sadar?

-El mio no lo ha hecho

-Y otra cosa ¿Cuándo jugamos contra el Granada, no era el Granada el peor equipo de la liga? ¿El Espanyol que te viene ahora también es el peor equipo? ¿Cuántos peores equipos tiene la liga?

Esto es una conversación que posiblemente acabaría con una parte llamando a la otra tragón. Ha habido grandes rivalidades en la historia del mundo, los Montesco y los Capuleto, Batman y el Joker, Spiderman y Venom…y ahora, Essigentes vs Tragones.

Yo fui el primero que quise que echasen a Poyet en el momento que el árbitro pitó el final de un partido donde vi a mi equipo igualar la peor goleada en contra en la historia de Primera en mi campo, ¿quién no?. Pero me gusta ser justo y analizar. Y analizo todo, absolutamente todo y creo que pongo pros y contras y al final mi decisión personal es la de seguir teniendo paciencia. Y como este es mi artículo de opinión voy a redactar la lista de Pros y Contras.

PROS

Discursos en condiciones: Hacía mucho que no teníamos a un entrenador sin pelos en la lengua. ¡OJO! Sin pelos en la lengua no significa decir el titular jugoso para aparecer en Cuatro al día siguiente (cosa que también hace Poyet de vez en cuando). Significa decir lo que piensas en cualquier momento y él lo hace, demuestra por tanto tener personalidad, cosas que es imprescindible para ocupar el banquillo bético. Entrenadores sin ella duraron dos minutos, véase Garrido o Julio Velázquez, entrenadores que, aunque con más o menos sapiencia futbolística eran unos peleles a merced del cuarto poder y que acabaron sucumbiendo.

No esconde sus carencias: Y parecerá una tontería pero agradezco que mi mister no tire balones fuera sobre qué se hace mal y qué no. Hemos estado mucho tiempo a merced de hombres que ponían excusas tan infames como el idioma, cuando el fútbol es un idioma universal.

No muere con sus ideas: Ha tenido que cambiar de forma de parecer y lo ha hecho del mismo modo y con resultado satisfactorio. No es un Jémez de la vida, de esos de, o por aquí o por aquí. Agradezco eso hoy en día porque el fútbol es versatilidad, y un mister debe tener plan a, b, c, d y e.

No se casa con nadie: El banquillazo a Rubén, puede que no esté muy cómodo jugando en banda pero debéis recordar un detalle: Rubén debe jugar donde quiera el mister, y no donde quiera él (muchos essigentes tienen por estandarte eso de, el Betis por encima de hombres y nombres, aquí es aplicable) y si no lo hace bien, es lícito que juegue un compañero que el mister crea que pueda hacerlo mejor. Cuando Rubén fue sustituido las 2-3 primeras jornadas de Merino, se usó para decir que “Merino tiene dos huevos”, con Poyet no, Poyet esque tiene perdido los papeles y no vale.

Trabaja: Los días de descansos son los justos, el equipo físicamente es el mejor en años y los entrenamientos quizá en la parcela táctica no se note tanto como debería, pero en la física se ve evidentemente. Achaco esto al hecho de tener un equipo completamente nuevo, formar una columna vertebral completamente nueva, etc. Todo equipo debe asentarse y eso no se ve en 2 partidos. Aún así, considero que ya no veo las carreras de Petros como pollo sin cabeza y que hay un cierto orden táctico más allá de que los laterales sean un coladero. El equipo tiene muy poco fútbol pero eso lo achaco a la falta de conocimiento entre los futbolistas.

CONTRAS

Tarda mucho en reaccionar: sin duda alguna, aunque quizá esos retrasos reaccionando luego tengan su explicación, como resultó tenerla esa de por qué tardó tanto en sacar a Rubo, y es que la inercia de Sanabria era de marcar y no podía sacarlo.

Le cuesta adaptarse al fútbol español: Inglaterra es otro rollo y Grecia ya ni te cuento, no obstante sé de otro compatriota americano que comanda un banquillo muy cercano al de Poyet que, sin ser mejor que ninguno de los equipos a los que se ha enfrentado lleva 17 puntitos que le hacen ser “la alternativa al título”. Aún así Gustavo demuestra adaptarse, poco a poco y más lento de lo que debería pero lo hace

El equipo no juega a nada: Innegable hasta ahora. También lo justifico diciendo que estamos pasando por una época extraña en la que cambiamos de plantilla (plantilla casi por completo) como nos cambiamos de calcetines, muy a menudo. Un equipo por el que han pasado dos Directores Deportivos, 2 presidentes, 3 entrenadores con 2 proyectos distintos, 32 jugadores nuevos en estos dos años y 29 salidas…es imposible, en 3 meses, armar un centro del campo sólido (más teniendo el cuenta que la base, que para mí es Jonas Martin, ha vuelto de una lesión hace relativamente poco) es imposible. Sí que es verdad que es tarea de mister paliar esas posibles taras que pueda tener el equipo, ahí no voy a negarlo, pero creo que es normal que el equipo necesite de victorias y confianza para poder asentarse como tal.

Piccini: aquí si que no hay vuelta de hoja, la banda derecha es un coladero y por mucha vertiente ofensiva que tenga el Italiano, defendiendo (que es lo que tiene que hacer un lateral) es una madre superiora, los equipos contrarios lo saben y entran como quieren por ahí.

Con todo esto, yo creo que valorando de dónde venimos, la presión externa que tenemos por parte del cuarto poder, la guerra institucional en la que estamos inmersos…para exigir hay que poner una serie de cosas en la balanza y no olvidarse de mirar para atrás para poderse poner en un contexto correcto y eso me hace que siga creyendo en Poyet, al menos de momento, con muchas cosas que mejorar pero con muchas cosas bien. Pocos van a ganar en Mestalla, el Betis lo hizo (después de 30 años), al igual en El Sadar (después de 8 años) y, sobre todo, aunque no fue una victoria brillante lo de ayer fue mucho más importante de lo que muchos se empeñan (repito que alucino con los béticos que le quitan hierro a una victoria de su equipo) porque era una victoria necesaria en el escenario menos idóneo, después de una racha negativa no, lo siguiente, y donde vimos que los jugadores realmente están por la causa y quieren ganar y alejar fantasmas.

Los béticos somos animales de costumbre y si nos da por algo, lo pillamos y nos da igual si tiene una justificación o si simplemente se dice o hace por moda, por ejemplo Cejudo, que podrá tener todas las carencias que quiera pero que ayer se mató a correr y no fue ni de lejos el peor, ahora parece que la tendencia es que se nos ha metido en los huevos que Poyet no y tiene que ser Poyet no por huevos. Después querremos hacer cosas importantes, pero cambiando de entrenador y no dando tiempo a uno a que haga su trabajo, poco o nada vamos a hacer porque desgraciadamente no vamos a poder traer aquí a ningún Guardiola, Klopp o Ancelotti.

Así que si tenías ganas de ir con una actitud incendiaria al Estadio Benito Villamarín el próximo domingo párate a pensar que el Betis ayer ganó, rompió un maleficio de 8 años y suma hoy 11 puntos, habiendo roto una malísima racha y que ahora tenemos la opción de dar un salto si ganamos. También párate a pensar por qué el Betis hace años que es mejor fuera de casa que aquí. Piensa un poco, no huyas y no evites una responsabilidad que tienes tanto tú como yo, el Villamarín hoy por hoy es el Estadio más cómodo para jugar fuera de casa, y no por el nivel del equipo (o también) sino por el nivel de crispación que hay, y no lo digo yo, busca declaraciones de otros rivales que llevan años diciendo que lo mejor es empezar fuerte los primeros minutos para que la gente haga el resto. Piensa un poco, quizá no tenga razón o quizá no la tengas tú, pero en lo que coincidiremos es que esto, definitivamente se nos está escapando de las manos.

Y ahora que he expresado mi opinión, como he dicho en el título y al empezar, abro paraguas.

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