La salida de Poyet no conlleva la de Marcos Álvarez

En muchas ocasiones, el despido del entrenador ha supuesto la salida del cuerpo técnico al completo, incluida también la del preparador físico.

Sin embargo en este caso no ocurriría lo mismo. Pese a la aparente buena relación existente entre ambos, fruto de haber coincidido en el Tottenham de Juande Ramos, la destitución de Gustavo Poyet no traería consigo que Marcos Álvarez abandonase Heliópolis.

De hecho, solo habían coincidido en el equipo londinense antes de que en el pasado mes de mayo arribaran a la capital andaluza. El técnico uruguayo había sido cesado en abril de sus funciones en el AEK Atenas tras ciertas desavenencias con la directiva del cuadro helénico; Marcos Álvarez, por su parte, llevaba desde finales de 2015 en el San Lorenzo de Almagro de la Primera División Argentina.

Quienes sí abandonarían el club verdiblanco no serían otros que los hombres de confianza del charrúa, desde sus ayudantes, Mauricio Taricco y Charlie Oatway, hasta el entrenador de porteros, Andy Beasley.

Una vez se consumase la destitución de Gustavo Poyet, a éste se le asignaría un total de 250.000 euros, cifra que se corresponde con la remuneración que habría de recibir hasta su marcha, y a la que habría que añadir la parte proporcional de sus vacaciones, así como los finiquitos respectivos a cada uno de sus tres ayudantes citados en el párrafo anterior.

Fuente: Tuitlist.

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