OPINIÓN | El perro del hortelano

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Ni come ni dejan come. Básicamente, en eso queda el conocido refrán que acusa a alguien de atizar constantemente al prójimo, en aras de quedar por encima del susodicho. ¿Y quién es, o más bien, son los perros del hortelano? Un concepto que no es individual, sino más bien un colectivo muy popular y genérico denominado como la prensa. Así, tal cual.

Ante todo, no me considero periodista ya que, a día de hoy, me encuentro cursando mi grado de Periodismo y, por ello, recalco que aún no puedo ejercer como tal. Pero, como apasionado de la ciencia de la información y, sobre todo, del deporte en general y del Betis, en todas sus facetas, en particular, necesito defender aquello por lo que quiero vivir. Aquello en lo que quiero basar mi vida. Aquello que está siendo vapuleado constantemente por cierto sector de la prensa, sin tapujos. Un sector que desgraciadamente se encuentra en constante expansión, y al que cualquiera que difiera con aquello por lo que vive y sus correspondientes gestiones puede ingresar, haciendo un deteriorado uso de las funciones periodísticas que deben meramente informar, y no ser utilizadas para desmerecer un trabajo y, por encima de todo, para faltar al respeto.

Porque sí, existen ciertos “periodistas” que faltan al respeto. Y aquí es donde entra el señor Ángel Haro, actual presidente del Real Betis Balompié. El pasado lunes tuvo lugar en la Sala de Prensa del Benito Villamarín la presentación de Víctor Sánchez del Amo como nuevo entrenador del primer equipo, secundada por el máximo mandatario de la entidad y por el director deportivo, Miguel Torrecilla. Frente a la mesa en la que los tres se sentaban, decenas de personas, representando a sus respectivos medios, esperaban sentados con tremenda ansia al turno de las preguntas. Poco a poco, y respuesta a respuesta, llegó el turno para cierto reportero, el cual no dudó ni un segundo en catalogar de esperpéntica la gestión del club por parte de Haro, la cual no voy a valorar ya que no es mi objetivo con estas palabras. Sencillamente, pienso que ya es hora de que personas con actitud tan altiva como la de este señor -además de un par de “periodistas” más, afines a ciertos medios deportivos de la provincia sevillana- sean vetados y no puedan acceder a una Sala de Prensa en la que acusarán, acusarán y se irán de rositas vuelta al trabajo.

Y es que no ha sido una, ni dos, ni tres las veces que han vapuleado con tanto desprecio y soberbia a los dirigentes del club, sino que han sido innumerables las ocasiones en las que, ya no solo a Haro y Catalán, sino a varias personas otrora dirigentes del Real Betis, han buscado la pugna sucia y sin ningún tipo de respeto, siendo, al igual que ellos, personas con sus propias vidas fuera del trabajo.

El problema es que acusan a Ángel Haro, como confirmó otro informador de otro medio que nada tiene que ver con el antes mencionado, de contestar con una «falta de respeto hacia todos los que ejercen el Periodismo», y tuteándolo como si de un amigo de bares se tratara.

Pienso que el periodista debe ejercer el Periodismo, sí, pero desde la barrera y nunca intentando confraternizar, a su manera, con el objetivo, sino informando y opinando con cautela y veracidad. Pero, sobre todo, si pide respeto para sí mismo, que también le ofrezca respeto a aquel a quien considera que agravia a su gremio. Porque todos merecemos respeto por igual, sin ningún tipo de valor añadido que te permita quedar por encima de otro por el mero hecho de no concordar en opinión con tu enemigo.

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