CRÓNICA| SD Eibar 3-1 Real Betis: Un atraco más, y van…

El colegiado Ocón Arraiz se convirtió en el principal protagonista del partido al inventarse una falta de Piccini fuera del área con la consiguiente expulsión del italiano, de la falta llegó el primer gol del Eibar y le puso el partido en bandeja.

cyimhjew8aebwwwEmpezó bien el partido el equipo de Víctor Sánchez del Amo. Plantado en su campo, sin dejar huecos y presionando arriba. El Eibar tenía más la posesión y la iniciativa por ser el equipo local, pero el Betis medía sus fuerzas y buscaba su oportunidad a la contra, pero Rubén Castro siempre caía en fuera de juego. Con el partido dentro de unos cabales normales y llegando al minuto 20, un balón largo al japonés Inui es derribado por Piccini a varios metros del área, sin el control de la pelota y con Adán llegando para hacerse con ella. El colegiado Ocón Arráiz decretó falta y expulsión del defensor italiano. Muy rigurosa, sobre todo cuando era un cuerpeo entre un jugador que mide 1’90 contra otro que tiene una estatura de 1’69. De la falta, para colmo, llegó el primer gol del Eibar. Una falta directa magistralmente lanzada por Pedro León imposible para Adán. Desde ese momento se acabó el Betis. Con el gol y la superioridad numérica, el Eibar se vino arriba y comenzó a jugar con toda la confianza del mundo, hasta tal punto que pocos minutos después, un centro de Inuí lo remata a espaldas de la defensa Sergi Enrich haciendo el segundo y poniéndoselo muy de cara al equipo armero. El resto de la primera parte fue un monólogo total del Eibar donde el Betis no vio la pelota, pero se encerró atrás intentando no perder la compostura y ser fiel al esquema ensayado durante toda la semana. Cejudo entró en lugar de Joaquín para tapar el hueco dejado por Piccini.

Al inicio de la segunda parte, Víctor cambió el esquema de forma lógica, quitando a un central (Mandi) para meter otro delantero (Sanabria), y el Betis pareció dar un paso al frente, asomádonse más al campo rival, aunque sin crear peligro a la defensa armera. Poco a poco el partido fue cogiendo el ritmo habitual que se había visto en la primera mitad. El Eibar tenía la posesión y la ayuda arbitral de un Ocón Arraiz que hizo durante los 90 minutos un arbitraje horroroso. El Betis no reaccionó en ningún momento del partido, nunca sabremos que hubiera sido del encuentro con once contra once y podemos pedirle más a un equipo con 10, pero la confianza del marcador le dió alas al Eibar que dominaba los tiempos y el ritmo del partido a su antojo. En el último cuarto de hora el Betis logró tres llegadas sin demasiado peligro, pero que al menos obligaron a Riesgo a estirarse para evitar los goles, el Eibar fue gastando su combustible y se relajó, permitiendo al Betis tener más la pelota y llegar.

Fue en un error de la defensa del Eibar cuando a Ramis le puede la confianza y al dar la cesión atrás, Rubén Castro se la roba y ante Riesgo no falla y anota su 5º gol en Liga y pone fin a una sequía que iba ya para 10 partidos. El Betis pareció despertar y empezar a mirar con descaro el área del Eibar en busca de un dificilísimo empate. Con el Betis volcado arriba, un centro de Cejudo acaba con Rubén Castro derribado en el área al borde del descuento y el árbitro decretó fuera de juego cuando el linier ni había levantado la bandera. En un contragolpe, el Eibar mató el partido con un disparo de Pedro León que rechaza Adán y el rebote al aire lo empuja Kike García a gol.

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