CRÓNICA| Real Betis 3-3 Celta de Vigo: Respondió y falló a partes iguales

Alejandro González/ diciembre 4, 2016/ En portada, Primer equipo/ 0 comments

El Real Betis se deja dos puntos que tenía en su mano en el 73 tras un golazo de cabeza de Pezzella. No supieron cerrar el partido pese a tener noqueado al Celta y un error en el 85′ le da el empate a los vigueses.

Ante este tipo de partidos tienes dos opciones: O sentir que has perdido 2 puntos tras la remontada y saber reponerse al tempranero gol de Iago Aspas en el 14; o quedarte con el Betis supo sobreponerse, empatar y remontar un partido que por como empezó, todos pensábamos que se perdería. Y es que el Betis salió al campo como desgraciadamente nos tiene acostumbrados. A verlas venir, con un Celta dominador, metiendo al Betis en su campo, sin recibir oposición y con jugadas largas que no acababan en nada, porque el Betis tenía la situación bajo control, pero era cuestión de tiempo. Una jugada de Bongonda, que fue un puñal para Cejudo acaba con un pase raso que se paséa ante los tres centrales. El balón le llega a Wass que imita a Bongonda y en el segundo palo el balón le cae a Iago Aspas y hace el primero. Con el gol y el nerviosismo de la grada, el Betis fue poquito a poco dando un paso al frente. Con actuaciones de garra, de forzar faltas y de enrrabietar a todos contra el árbitro, fue metiéndose a la gente en el bolsillo y haciendo olvidar los malos primeros 15 minutos. El Betis empezó a dominar el partido, teniendo más la posesión y sacando fuera de contexto a un Celta que las pasaba canutas para defender. En el 41′ un balón centrado al área acaba con Petros por los suelos dentro de área tras una carga de Fontás. Picardía o ilegalidad, el árbitro concedió penalti que Rubén Castro se encargó de transformar anotando así su sexto gol en Liga y el primero en el Villamarín. Con el 1-1 nos fuimos al descanso.

cy1sqsjweaa0ll2En la segunda parte, Víctor Sánchez del Amo movió el banquillo. Sacó a Bruno del campo, muy perdido, y metió a Rafa Navarro. Colocando a Cejudo en el ataque y pasando a defensa de 4. El Betis tuvo más presencia arriba y aprovechó sus buenos minutos. Presionó y le complicó el partido a un Celta que se veía con los 3 puntos. Cuando parecía que los vigueses se sacudían el polvo de la camiseta, un pase de Rubén Castro a Sanabria deja al paraguayo solo ante Rubén, y en el recorte consigue ver puerta anotando el segundo y culminando la remontada. Tras el gol, el Betis no cesó en la presión, intentando no cometer el error de meterse atrás. Parecía que tenía el partido controlado, pero en otro fogonazo del Celta, Bongonda vuelve a irse en velocidad de Rafa Navarro que deja centrar para que Iago Aspas llege al primer palo y anotase el empate.

Pero el Betis no parecía querer que ésto acabara ahí. Siguió intentando llegar a portería y lo hizo. Primero Pezzella avisó tras una falta botada al área por Felipe Gutiérrez, que entró para sustituir a Donk, amonestado y muy perdido. En el corner consiguiente a esa jugada, el argentino remató fuerte de cabeza imposible para Rubén y volviendo a pòner al Betis por delante. Quedaban menos de 15 minutos y apareció la lluvia. Una auténtica tromba de agua cayó sobre el Villamarín, impidiendo la visión y afectando al juego de ambos equipos. Los minutos que duró el chaparrón los aprovechó el Betis para no jugar a nada y dejar pasar los minutos, pero si algo no tiene el Betis es esa maldad de acabar el partido antes de que el árbitro pite y cuando solo quedaban 5 minutos, un corner a favor del Celta acaba con Roncaglia rematando solo y empatando el partido. Antes, Rubén Castro se encontró con el palo tras un sensacional pase de Ceballos y previo recorte al central. Unos minutos depués, Durmisi dejó atrás un balón largo que Ceballos remató rozando el palo.

El Betis perdonó tanto en defensa como en ataque, regalando tres goles a un Celta de Vigo que desde que metió el primero no mereció absolutamente nada. Los de Víctor Sánchez estuvieron dos veces por delante en el marcador y se van con la sensación de dejarse dos puntos que les hubieran venido muy bien.

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