CRÓNICA | Atlético de Madrid 1-0 Real Betis: mereció el empate

Ya que está de moda por la prensa de esta ciudad eso de decir que murió con las botas puestas, el Real Betis en el día de hoy lo hizo en su estadio fetiche. Un Victor Sánchez del Amo que planteaba un once con mucho trabajo en el centro del campo, supo insuflar la motivación suficiente en sus pupilos para salir desde el primer momento enchufado. El problema viene cuando arrastras carencias defensivas (a nivel de errores y a nivel de falta de efectivos) complicadas de cubrir y cuando tienes que tirar hacia atrás a uno de tus mejores centrocampistas, Ryan Donk, para suplir una baja en la defensa que a este paso parece que no será necesaria. El Betis necesita un central que sea central y en el día de hoy se evidencia porque si no ha sido capaz de sacar nada positivo del Calderón ha sido, sin duda, por esa jugada nada más empezar el partido en la que Donk ha despejado de aquella manera, habilitando en un segundo palo a un Nico Gaitán que remataba sin ningún tipo de presión por parte de Piccini.

Quizá se pueda decir que es el único error de bulto que ha tenido la defensa bética en todo el partido. Sin quizá, se puede decir que el Atlético de Madrid se puso por delante en su único disparo entre los tres palos en la primera mitad. Cuando tienes uno de uno, a tí te da alas y al rival lo hunde, y es lo que pasó durante unos minutos. Dominio por parte de un Atleti ante un Betis que veía que sin comerlo ni beberlo y sin hacer demasiadas cosas mal iba por detrás en el partido.

Es evidente que el Betis necesita mejorar fuera de casa, y es evidente porque no fue hasta el minuto 35 de partido

cuando se acercó con cierto peligro por primera vez y disparó a puerta. Quién sino, Rubén Castro conducía en la frontal y disparaba seco pero no con mucha fuerza al palo derecho de un Moyá que se estiraba sin demasiados problemas.

A medida que el Betis iba solucionando uno de sus males por antonomasia de los últimos partidos, el de no empezar enchufado en ataque, mayor influencia iba teniendo en el juego y mejor se dejaba notar. Así pasó al filo del descanso cuando una gran internada de un Piccini que hizo lo que quiso con Filipe Luis en ataque, acababa con una combinación de pases dentro del área y un disparo en el que apenas pudo imprimir fuerza al balón Jonas Martín en una de las ocasiones más claras por parte del Betis.

Con eso llegábamos al final de la primera mitad. En la que la sensación era de que el Betis podía hacer mucho más y podía sacar tajada del partido ante un Atleti que sólamente se acercó una vez y por fallo nuestro.

La segunda parte empezó con un Real Betis con muchas ganas de ir por el partido y un Atlético de Madrid rácano que se limitaba a estar bien plantado encima del terreno de juego, poco más. Al empezar una falta (otra) de Gabi supuso una ocasión de lujo para que Rubén Castro sacase a relucir su faceta de lanzador de faltas, pero el Canario disparó con potencia pero muy centrado, tanto que Moyá apenas pudo moverse.

El Betis quería y no podía, y Victor Sánchez del Amo veía que el equipo necesitaba un impulso, fruto de ello, se lió la manta a la cabeza e hizo un cambio con ánimos de hacer que el equipo ganase más mordiente ofensiva, retirar a uno de los que sin duda estaban llevando el peso del Betis, Darko Brasanac, y dar entrada a Joaquín. Y lo que pudimos ver es que los experimentos con gaseosa. Si bien es verdad que Joaquín funcionó en la posición de mediocentro convendría que el

mister recordase que es extremo o mediapunta. Porque Joaquín estuvo desaparecido en esa demarcación y la intenció quedó simplemente en eso.

Intentaba jugar al fútbol el Betis, lo intentaba a través de Dani Ceballos pero se topaba una y otra vez con un Gabi que, por lo criminal, paraba al canterano bético ante la fría mirada de un Clos Gómez que de nuevo, tuvo mucha manga ancha con los locales. Entre tanto intento fallido mediante faltas, Victor Sánchez Del Amo trataba de insuflar más dinamita al cuadro bético, de ahí sus dos siguientes cambios, declaraciones de intenciones también porque daba

minutos a supuestos descartes como son Nahuel y Zozulya, que salieron por José Carlos y Alex Alegría respectivamente. Y lo que podemos sacar claro es que el Betis anda escaso de fondo de armario. Por mucho que quiso jugársela con un cambio ofensivo metiendo un delantero por un central, el equipo lejos de mejorar empeoró. Quizá por perder el equilibrio en el centro del campo y el empaque que le daba un sobresaliente Darko Brasanac, quizá porque los que salieron no estuvieron del todo acertado, pero lo cierto es que el Betis se desinfló y el Atlético se dedicó a dormir un partido durante los veinte últimos minutos. Un partido del que, quizá un poco sin saber cómo, se lleva los tres puntos.

Se prolonga la racha de Victor Sánchez del Amo fuera de casa, sigue perdiendo todo lo que juega. Eso si, lo bueno es que aún queda un partido para que termine la primera vuelta y las opciones de acabar con un registro de 24 puntos no son para nada descabelladas. Por lo que respecta a hoy, injusto. Si hay una palabra que define el resultado es injusto. Un muy buen Betis ante un muy espeso Atlético en lo que fue la despedida del Vicente Calderón.

Alineación Real Betis: Piccini, Pezzella, Donk, José Carlos (Nahuel, m. 69), Durmisi; Brasanac (Joaquín, m. 65), Jonas Martin, Dani Ceballos; Álex Alegría (Zozulia, m. 81) y Rubén Castro.

Alineación Atlético de Madrid: Moyá; Vrsaljko, Godín, Savic, Filipe Luis; Gabi, Koke, Saúl, Nico Gaitán (Carrasco, m. 62); Griezmann (Giménez, m. 92)y Torres (Gameiro, m. 69).

Clos Gómez del comité de Aragón que amonestó a Cristiano Piccini, Alex Alegría y Dani Ceballos.

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