Los últimos precedentes ante el Sporting en el Villamarín sonríen al Betis

Tres victorias, un empate y una derrota intrascendente es el bagaje del Club de las Trece Barras en el Benito Villamarín ante el Real Club Sporting de Gijón en lo que va de siglo.

La primera vez que sevillanos y gijoneses midieron sus fuerzas sería en Segunda División. De la mano de Fernando Vázquez, el Betis luchaba por retornar a las primeras de cambio a la máxima categoría del fútbol español. Y es que tras un arranque dubitativo, los heliopolitanos parecían acercarse a su objetivo, marchando en cuarta posición con 26 puntos, los mismos que el Albacete que ocupaba el tercer puesto. El Sporting, por su parte, se situaba en novena posición, y con solo dos puntos menos que su rival. El resultado final evidenció la igualdad que la tabla clasificatoria reflejeba. Mediada la primera parte, un jovencísimo Arzu, que había debutado dos semanas antes con el primer equipo, mandaba a la red con un preciso cabezazo al segundo palo un centro de Joaquín, poniendo de esta forma el 1-0 definitivo que permitiría al Betis dar el salto a los puestos de ascenso.

Habría que esperar ocho temporadas para volver a disfrutar de un duelo entre ambos equipos. El Betis, una vez destituido Paco Chaparro, había confiado al técnico del filial, José María Nogués, la tarea de conseguir la permanencia. Ante un rival directo, el cuadro verdiblanco trataba de cosechar su segunda victoria consecutiva tras la conseguida en El Sardinero ante el Racing una semana antes (2-3). Un tiro cruzado de Achille Emaná, tras previa pared con Oliveira, y otro del propio jugador camerunés aprovechando un rechace a puerta vacía daban la victoria a los heliopolitanos que, a falta de siete jornadas, marchaban siete puntos por encima de un descenso que mes y medio después acabaría produciéndose de la forma más trágica e inesperada posible.

Que el Sporting se mantuviese en Primera División durante tres años más y que en dos de ellos el Betis militase en la categoría de plata trajo consigo que no volvieran a verse las caras hasta la temporada 2011/2012. Un Betis que había dejado atrás su mala racha -un punto de treinta posibles- al haberse impuesto al Valencia y al Atlético recibía al conjunto asturiano con la intención de sumar su tercera victoria consecutiva. Los verdiblancos, entrenados por Pepe Mel, se adelantarían en el marcador merced al tanto de Roque Santa Cruz, quien en el 23′ hacía el primer gol para los suyos al recibir una excepcional asistencia de Beñat. El Sporting, que sufriría las expulsiones de Lora, al filo del descanso, y de Carmelo, poco antes de la conclusión del encuentro, se vería superado por un equipo que había recuperado las sensaciones de los primeros partidos de Liga y que acabaría sentenciando el choque por medio de Jorge Molina, quien superaba a Cuéllar con una bonita vaselina en el descuento.

Tres años después los asturianos volverían a visitar el Benito Villamarín. En esta ocasión, el conjunto de Heliópolis no se jugaba más allá que brindarle una victoria a su afición. Era la última jornada de Liga y ya se habían adjudicado el título de campeones de la Segunda División. El Sporting, por el contrario, se jugaba la vida para lograr el ascenso. No era fácil, pues para ello debía ganar por al menos dos goles de diferencia y además esperar a un pinchazo del Girona en casa frente al Lugo. El Betis no dio síntoma alguno de querer llevarse los tres puntos, sobre todo en la segunda parte. Antes del descanso, el Sporting ya ganaba por 0-1 gracias al gol de Guerrero. En el segundo período, otros dos tantos de Jony e Isma López ponían el 0-3 en el marcador, resultado que sería ya definitivo. No obstante, no sería hasta los últimos minutos del encuentro del Girona cuando se obraría el milagro. El conjunto catalán veía como Caballero ponía el empate en el marcador, dejándole sin el sueño del ascenso y mandando a Primera División al Sporting.

En la pasada temporada, con ambos equipos recién ascendidos, se firmaron las tablas. Solo tres puntos separaban a ambos conjuntos, que trataban de alejarse de los puestos de descenso. Tras una primera parte sin goles, un contraataque iniciado con una pérdida de balón de Kadir bastaría al Sporting para adelantarse a su rival. Carlos Castro recibía un espectacular pase de Alen Halilovic y batía a Adán con una soberbia vaselina. El Betis reaccionaría rápido y tan solo dos minutos después empataba el encuentro. Una falta botada por Vargas era remachada a la red por Germán Pezzella, quien se estrenaba como goleador en la Liga BBVA. Los de Juan Merino merecieron más suerte, pero finalmente no fueron capaces de superar al cuadro gijonés.

Toca esperar al domingo a las 18:30 para ver si el Betis sigue ofreciendo las buenas sensaciones de los dos últimos encuentros ligueros y, sobre todo, si se lleva tres puntos que serían importantísimos para alejarse de la zona baja de la tabla y mirar hacia arriba.

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