OPINIÓN | Se nos fue de las manos

Como director de Deportes de Grupo Vip y Director de Onda Bética, me veo en la obligación de salir al paso tras la polémica suscitada a través del artículo de mi compañero Alejandro González, titulado “Payasos”.

En nombre de Grupo Vip, de Onda Bética y del propio Alejandro González, pido perdón a todo aquel que se haya sentido ofendido con él y a todo el que lo haya interpretado como una ofensa hacia su persona y hacia el sentimiento bético.

Vivimos en un mundo y en una sociedad en la que no estamos acostumbrados a pedir perdón, y cuando lo hacemos el 80% de las veces es para quedar bien, quiero que quede claro que este no es el caso. La sociedad, y la afición bética en general, lleva (o llevamos) una tendencia a un constante conflicto. No somos capaces de aceptar otra opinión que se salga de la nuestra. No somos capaces de discutir y argumentar sin caer en desprecios, y tenemos una facilidad pasmosa para sentenciar y juzgar, muchas veces sin el 99% de la información, con el correspondiente riesgo a equivocarnos y meter la pata, como de hecho puede que haya pasado esta mañana con el artículo.

No puedo ofenderme por no gustarle a todo el mundo. En el mundo de las redes sociales y en el mundo bético caerás bien a unos y mal a otros, te darán la razón uno y la razón otro y, creedme que no es algo fácil de asimilar cuando haces una labor por y para los béticos, que los haya que te increpan y demás, pero acabas haciéndote y acostumbrándote, son “gajes del oficio”. Si opinas una cosa corres el riesgo de que alguien tenga una opinión contraria y te la haga saber de la forma que él quiera. Si juegas a esto tienes que saber las reglas y esa es una de ellas y no me voy a molestar por ello. Eso sí, lo que no permito ni voy a permitir jamás es que se ponga en entredicho la profesionalidad y la moralidad ni de Onda Bética, ni mía, ni de ningún compañero. Como he dicho en algún que otro intercambio de Tweets esta mañana, hay una diferencia enorme entre opinar y acusar, y si me acusan tengo derecho a defenderme con pelos y señales. No somos los enemigos, nosotros tratamos de pelear con vosotros contra los enemigos y duele cuando te cuelgan la etiqueta de “arrimado” o “comegambas”.Tratamos de ser lo más profesionales posibles, tratamos de abstraernos de todo el periodismo actual y hacer el que nosotros creemos que se debe de hacer. Es por eso que empezamos con todo esto hace ya casi 5 años, lo empezamos porque creíamos que el Bético merecía un tratamiento que por aquel entonces como ahora no se estaba dando. ¿Y qué hemos conseguido? Lo que queríamos. Llegar a vosotros, a cambio de mucho esfuerzo, de tesón, de incontables horas de trabajo, de dinero invertido para tener unos medios dignos ante los que ponernos frente a vosotros. ESA, es la única recompensa que tras cerca de 5 años nos llevamos en el equipo de Onda Bética. Y al igual que duele cuando te recortan el sueldo, duelen que te quiten eso de lo que tú vives, que es la confianza y el cariño, de una forma tan simple y llana como la de hoy de “Si escribes algo que no me gusta, eres enemigo”. Hace mucho tiempo que llegué a la conclusión de que en el mundo bético tenemos un serio problema de egos entre nosotros, y que muchas veces preferimos tener la razón a que las cosas salgan bien, es por ello que ya no me muestro tan combativo en Twitter ni soy tan radical en mis escritos, porque creo que he de predicar con el ejemplo si lo que busco es otra forma de actuar.

El beticómetro, ese instrumento que hace tanto daño o más que otras muchas cosas y que todos sacamos a pasear a la mínima que podemos. No es más bético el que más viaja, el que más protesta, el que más actúa, el que más dinero se deja en acciones, el que menos años de carnet tiene, el que más seguidores…todos somos iguales, ¡béticos!. Y me parece una pena llegar al punto al que estamos llegando, al que ya a muchos no les alegra ni una victoria de su equipo y buscan incansablemente la vía para seguir alzando la voz, pero es su decisión y es su forma de actuar y no por no ser tan constante me preocupa menos mi equipo o su situación. Mi voz seguirá alzada siempre que sea necesario, por y para el Betis. Ya con 15 años fuí voluntario en la organización de la manifestación del 15J, ¿de qué me voy a asustar a estas alturas?. No me voy a esconder ni lo he hecho en mi vida, al igual que mi compañero que ha escrito lo que ha escrito firmando con su nombre y apellido, cosa que muchos no hacéis en vuestras reivindicaciones.

Como he dicho, sois libres de opinar en contra de la opinión de mi compañero Alejandro, de la misma forma que él ha opinado sobre algo en concreto. Eso si, lo que no voy a consentir es que se me falte al honor, ni a mi ni a mis compañeros, dando a entender o diciendo abiertamente que estamos manejados por una directiva que ya en tiempos nos dio de lado sin ningún tipo de problemas. ¿Con ellos? hemos intentado trabajar, claro que sí. Eso no significa que ahora estén detrás nuestra. Me considero hombre de principios y moral férrea y precisamente por eso me duele tanto que algunos mencionen el hecho de que estamos untados o dirigidos para que digamos lo que unos u otros quieren, porque precisamente eso fue lo que me trajo hasta aquí, la creencia de un periodismo libre sin otros intereses que no sean el de informar y el de llegar a la gente.

Como digo en el título de este artículo, se nos ha ido de las manos, y no se me caen los anillos en pedir un sincero y cordial perdón desde mi posición y la de los míos a aquel que se haya sentido herido y ofendido, de la misma forma que yo me he sentido ofendido y muy dolido con según qué afirmaciones.

Un saludo, y “musho” Betis.

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