OPINIÓN| Sin altas en ataque, todo fiado a la pegada de Rubén

¿Conformismo o confianza en lo que se tiene? Según se mire, las palabras de Miguel Torrecilla durante la presentación de Alin Tosca, pueden enfocarse desde cualquiera de las dos vertientes.

Tras el frenético día de ayer en que se cerraron las que parece que serán únicas incorporaciones invernales del Real Betis, el Director Deportivo se mostraba satisfecho por ambas llegadas. No obstante, siendo uno central y otro centrocampista, se le consultaba sobre la posibilidad de la llegada de un punta, a lo que el salmantino respondía que “con la línea ofensiva que tenemos debe ser suficiente para conseguir el objetivo. Hay algunos jugadores que están lesionados pero volverán pronto. Creemos que el nivel ofensivo de la plantilla es suficiente para lograr el objetivo”.

Y, he ahí la cuestión. Se considera que con los efectivos actuales, el Betis cumplirá con el objetivo marcado. Es decir, ¿el nivel de la delantera solo da para terminar entre los diez primeros o se puede llegar a algo más? Obviamente, no solo de goleadores vive un equipo, pero sí son un componente fundamental para puntuar.

En este sentido, y salvando al máximo goleador de la historia bética, Rubén Castro, los Sanabria, Álex Alegría o Zozulia, por diversas circunstancias, prácticamente no han dado el nivel esperado, el necesario para no tener que depender casi en exclusiva de la puntería del canario.

Salta a la vista que desde la victoria ante Leganés, en la que Rubén fue partícipe con un tanto, el equipo no ha conseguido anotar, a pesar de crear ocasiones. De hecho, solo Álex Alegría ha aportado con sus goles algún punto a los verdiblancos, concretamente uno ante el Granada, ante el que consiguió un doblete en una etapa de la temporada en que disponía de más minutos y rendía a buen nivel.

Sin embargo, Sanabria, lastrado por las lesiones, sólo ha acumula un tanto en Liga (y uno en Copa), el que logró en el empate contra el Celta de Vigo. Irregularidad fruto de los altibajos físicos.

De Zozulia, por el que se escuchan ofertas, poco se puede decir, ya que son pocas las oportunidades que ha tenido, y en ellas le ha podido el ansia por querer agradar. Si sale, el equipo quedaría con solo tres delanteros, salvo que se tire del filial.

Con todo esto, no cabe duda que el gol seguirá siendo tarea para el “24”, y que de su puntería dependerá en gran parte el éxito del Betis, o eso parece.

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