OPINIÓN | Una afición mediocre hace a un equipo mediocre

Acabo de leer esta cita del twittero @Tunezzino y no puedo estar más de acuerdo. Una afición mediocre hace a un equipo mediocre.

Para mí la mediocridad conlleva más cosas además del simple hecho de que haya gente que de verdad piensa que el Betis debe dejarse ganar ante el Sporting porque son nuestros hermanos o porque haya béticos que quieran perder este fin de semana para poder torpedear la carrera por el título del eterno rival (¿naufragando en la tabla clasificatoria, vas a caer en ese patético juego?).

Creo que también es mediocre ir a un partido del Betis diciendo a viva voz que vas para verlo perder. También es mediocre ir a otros campos y pensar que vas a salir como vas a salir. No quiero que se ofenda nadie, pero pensamientos mediocres hacen a un equipo mediocre, es mi versión de la cita anteriormente citada.

Siempre he sido de buscar qué puedo hacer yo para favorecer a una causa, y aunque el 99% de las cosas se me escapan, creo que debemos empezar a mirar los partidos de otra forma. En mi círculo bético me llaman el optimista, porque nunca contemplo la opción antes de un partido de que mi equipo pierda. Siempre veo una forma de salir victorioso, algún resquicio por el cual el equipo está obligado a hacer tal cosa o tal otra y así poderse llevar, sino los tres puntos, al menos uno. Y yo les contesto que no se debería de llamar optimismo. Es mi forma de exigir, mi forma de ver las cosas. Por ejemplo en casa el equipo debe ganar a todo el mundo porque este Estadio debería ser un infierno para los rivales. Y fuera de casa considero que casi lo mismo (considerando con que rara es la jornada que la afición desplazada al campo que se tercie no deja muda a la local). No debería ser pesimismo, debería ser la forma en la que pensásemos todos.

No me quiero poner a señalar pero tenemos evidencias muy cercanas de qué es lo que pasa cuando un equipo se monta su historia en su cabeza y se autoconvence de ella, que al final, sucede que muta de convicción a realidad.

No es una crítica, ni un palo, ni pretendo dar lecciones a nadie. Es una forma de tratar de llamar a las armas a los béticos. Desterremos el miedo a perder y las inseguridades y  llegará un momento (y no tan lejano como lo veis muchos) en que esos miedo lo trasladaremos al rival.

Deja un comentario