El prometedor debut de Alin Tosca

Miguel Cristino/ enero 31, 2017/ En portada, Primer equipo/ 0 comments

Nunca es fácil aclimatarse a un nuevo club. Todos los jugadores pasan por un proceso de adaptación cuando aterrizan en otro equipo, principalmente porque se requiere conocer al entrenador y a los compañeros, y conectar con éstos sobre el verde. Si estos movimientos conllevan cambiar de competición, o de país con una lengua distinta a la materna, y se producen a mitad del curso de competición deportiva -sin una pretemporada estival de por medio- esta querencia de acomodarse se torna más imprescindible y necesaria si cabe.

El hasta ahora casi desconocido Alin Tosca recalaba en Heliópolis hace unos días con el objetivo de completar la línea defensiva del cuadro verdiblanco. El cambio de sistema desde la llegada de Víctor Sánchez del Amo al banquillo del Benito Villamarín, caracterizado por la utilización de cinco defensas, ha hecho más que necesario recurrir al mercado de invierno para fichar a un jugador que ocupe el eje de la zaga y que se sume a los Pezzella, Mandi, Bruno y Donk.

Arribaba Tosca a Sevilla con la vitola de ser internacional absoluto con la selección de Rumanía, además de haber disputado todos los partidos de la competición doméstica de su país de origen con el Steaua de Bucarest, actual segundo clasificado en su liga, así como los correspondientes a la Europa League.

Sin embargo, el hecho de provenir de una liga poco puntera, unido al hecho de que casi nadie había oído hablar de él antes de que empezase a sonar como refuerzo para la plantilla verdiblanca, provocaron que su adquisición no despertase una ilusión desmedida en la afición bética.

Pero tras sus primeros noventa minutos vestido como jugador del Betis ha conseguido revertir esta situación. El debut no podía ser más difícil, pues enfrente tenía a la delantera más temida del mundo -Messi, Suárez y Neymar- y, pese a ello, supo sofocar las embestidas del conjunto azulgrana. El rumano estuvo rápido y expeditivo al corte en todas las acciones de peligro del tridente culé. Además, se desenvolvió con seguridad y se complementó a la perfección con sus otros dos compañeros que ocupaban el centro de la defensa, Germán Pezzella y Aissa Mandi.

Las sensaciones en su debut han sido inmejorables, pero ahora debe confirmar que no ha sido cosa de un día. Tiempo tiene -quedan 18 partidos para que concluya la Liga de Primera División-, y si lo consigue el Betis podrá presumir de tener defensa central de garantías para rato.

La primera prueba en la que podrá seguir demostrando su valía será el próximo viernes en el Estadio Municipal de Riazor ante el Real Club Deportivo de La Coruña, en el que los de Víctor Sánchez del Amo tratarán de reencontrarse con la victoria, así como de tomarse la revancha del partido de vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey, en la que los coruñeses vencieron 3-1 y dejaron fuera del torneo del KO a los heliopolitanos.

Deja un comentario