La verdad sobre Zozulya

Francisco Ortega/ febrero 2, 2017/ En portada, Primer equipo/ 0 comments

Mucho se ha hablado en las últimas horas sobre el futbolista bético Roman Zozulya. Mucho y, la mayoría, poco adecuado a la realidad. Desde la web Stopfake.org, dedicada según reza en su misma portada a la “lucha contra la información falsa sobre los eventos de Ucrania”, han aglutinado una serie de acusaciones sobre su compatriota, ofreciendo la verdadera explicación del caso.

Ya quedó suficientemente claro que la camiseta con la que llegó a la capital hispalense, nada tenía que ver con el “Pravyi sektor”, sino que era la propia organización paramilitar la que usaba el escudo Ucraniano para, añadiéndole una espada en el centro, hacerlo su logo.

Desde Bukaneros y desde varios medios se ha insistido en que apoya a grupos paramilitares y fascistas de forma reconocida, a lo que desde la redacción de la web contestan que “el apoyo al ejército de su propio país no puede ser llamado como si apoyara a los paramilitares ucranianos”.

Ayer en Deportes Cuatro incluso se hizo referencia a que la imagen de Zozulya fue usada para captar voluntarios para el “Batallón Azov”. Según Marca anteriormente, el Batallón Azov era una unidad fuera de control del ejército ucraniano integrado en su mayoría por neonazis. Según cuentan a la web anteriormente citada “no capta y nunca ha captado voluntarios para Azov. Es más, si los periodistas de Marca hubieran investigado mejor, podrían haber encontrado la información de que desde el mayo de 2014 el batallón Azov fue incorporado a la Guardia Nacional de Ucrania, o sea que significa que esta unidad NO está fuera del control del ejército regular de Ucrania”.

Tanto es así que la propia organización para la que Zozulya prestó su imagen (por aquel entonces pertenecía al Dnipro), fueron premiados en 2016 por el Ministerio de Defensa de Ucrania, por su labor de ayuda consistente en proporcionar “vestimenta, comida, medicinas y equipos para los militares, como binoculares, radios, autos. Además apoya a las familias de los soldados”. Así las cosas no se ve demasiado ni que sea una unidad paramilitar, ni mucho menos que sea ajena al Ejército ucraniano.

Hechos que dejan a las claras el enorme desacierto por parte de muchos de los sectores de la prensa de este país hacia la figura de un futbolista que hoy, además, ha recibido el respaldo tanto del club propietario (el Real Betis) como de todos sus compañeros de vestuario donde han dibujado un gran profesional y una magnifica persona.

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