La vuelta de Joaquín para el derbi se plantea como una utopía

Miguel Cristino/ febrero 21, 2017/ En portada, Primer equipo/ 0 comments

Hasta el mes de diciembre, Joaquín era uno de los pilares básicos sobre los que se asentaba el Betis de la 2016/17. Había contado para los dos entrenadores que se han sentado en el banquillo del cuadro verdiblanco en esta temporada y su estado de forma nada tenía que ver con el del pasado curso.

Con 35 años, Joaquín parecía recordar a aquel veinteañero que maravilló a la grada del Benito Villamarín y que levantó la Copa de Su Majestad el Rey en 2005. Estaba viviendo una segunda juventud, y no solo era su aportación al verde lo que lo evidenciaba, sino que también sus registros ofensivos -3 goles y 4 asistencias- eran una buena prueba de ello.

No obstante, todo eso cambió en el último partido de competición doméstica que el Club de las Trece Barras disputaría antes del parón navideño. Corría el minuto 40 de la decimosexta jornada de Liga y el Betis empataba a 0 -al final acabaría perdiendo- con el Alavés en Mendizorroza. Joaquín, que había salido de inicio en la posición de mediocentro, se lesionaba y tenía que retirarse de los terrenos de juego. El informe médico dictaminaría una elongación en el sóleo de la pierna izquierda, la cual le tuvo apartado de los entrenamientos junto al resto de sus compañeros hasta la víspera de Nochevieja.

Una recaída en la sesión preparatoria de aquél día le privó de avanzar en su recuperación, aunque aun así llegaría apto para disputar el segundo partido posterior a las vacaciones invernales. De hecho, si bien desde el banquillo en sustitución de Darko Brasanac, Joaquín volvería a vestirse de corto. 25 minutos que fueron suficientes para pensar que había dejado atrás sus molestias de forma definitiva.

Pero lo peor estaba por llegar. El portuense volvía a lesionarse. Esta vez en un entrenamiento y con un diagnóstico menos esperanzador que el anterior: tres o cuatro semanas de baja a causa de un esguince de grado I-II en su rodilla derecha. Sin embargo, ha quedado patente que el extremo está necesitando más tiempo para volver a enfundarse la verdiblanca.

El parte médico parecía asegurar que estaría disponible para el derbi y hoy, a cinco días para la disputa del choque, se concibe como una quimera. De jugar, igualaría a José Antonio Reyes como el jugador en activo con más derbis sevillanos, siendo diecisiete los que acumula el de Utrera, pero todo apunta que, para que esto se produzca, deberá esperar al primer enfrentamiento ante el eterno rival de la próxima temporada.

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