Gustavo Poyet: “Que yo diga que no estaba de acuerdo con la afición significa que prefieren que les mienta”

Pablo Montaño/ abril 7, 2017/ En portada, Primer equipo/ 0 comments

Gustavo Poyet, el que fuera técnico verdiblanco durante los primeros 11 partidos del campeonato liguero, ha concedido una entrevista al diario As en la que ha sido preguntado tanto por su corto periplo en el banquillo del Benito Villamarín como por su nueva andadura en la liga China.

El uruguayo ha sido contundente en sus declaraciones, afirmado que la del Real Betis ha sido hasta la fecha su peor experiencia como entrenador. Varios meses después de su salida, Poyet, que apenas obtuvo resultados positivos, sigue atizando al Beis con duras críticas.

Este sería primero preguntado sobre cómo estaban siendo sus primeros dirigiendo al Shanghái Greenland Shenhua, para posteriormente tratar su desvinculación con el club de las trece barras.

¿Es nuestra cultura futbolística muy diferente a la china?: Es diferente, no tengo duda. Estoy disfrutando mucho. A través de los años vas aprendiendo que tienes que abrirte a ciertas cosas, a mirar las cosas de otra manera. Quienes me conocen piensan que me gusta mucho opinar, pero he aprendido mucho a mirar, a dar un paso para atrás, a aprender… Esa distancia también te sirve para reflexionar sobre lo que hiciste bien y lo que hiciste mal. Lo del Betis fue lo peor de mi carrera y lo de China me llegó muy pronto, no lo esperaba, pero en el momento justo. Hasta hoy, llevo cuatro meses y aconsejaría a la gente que no le tengan miedo a China.

Se le ve ilusionado, aunque en su día salió de Sevilla un poco desencantado: Sí, aquella fue mi peor experiencia. Lo primero, yo fui a Sevilla exclusivamente por lo que conocía del Betis de los 90. Y me equivoqué, porque el Betis y la gente aficionada al Betis no es la de entonces. Ni se acerca. Han pasado muchas cosas desde que yo me fui de España: los descensos, las complicaciones internas, y de dirigentes, y cambio de presidente, y una cantidad de cosas que han influido muchísimo en lo diario del aficionado bético. Al final me echo la culpa yo, porque fui por una razón y esa razón no estaba.

¿Hizo lo suficiente para entender dónde estaba y cómo cambiarlo?: Hoy en día a poca gente le gusta que le digan la verdad, quiere que seas políticamente correcto; es más, si les puedes mentir, pues mejor. Y yo tengo la suerte de poder elegir la vida que quiero vivir. Soy honesto y explico mis razones, pero no les miento. Y yo creo que eso allí no gustó. En el primer partido del campeonato la gente abucheó al equipo de una manera incomprensible, inesperada, inaceptable, y me preguntaron si yo estaba de acuerdo con la afición, y dije que no. Y que yo diga que no y caiga mal significa que prefieren que les mienta. Porque yo no voy a estar de acuerdo con una gente que pita a un equipo que recién empezó, con 11 jugadores nuevos, con entrenador nuevo y que empató de local. Me gustaría que un bético famoso, el más famoso que esté vivo, le dijera a la gente bética la verdad. Pero no creo, y ojalá me equivoque, que haya uno que tenga el valor y la honestidad de decirle al bético lo que le tienen que decir.

Entonces del Betis de antaño, ¿sólo queda la camiseta?: Tienen todo para ser un equipo muy grande, pero hasta que no le digan la verdad a los béticos, donde están, donde estuvieron, de dónde vienen… Por suerte Mel los subió dos veces, pero dos veces lo echaron… Que haya salido como ha salido dos veces del club me parece una vergüenza.

¿Cómo es que no se rebela el aficionado?: Hay un montaje interno de muchas fuerzas políticas peleando por el poder del Betis. Y como en una campaña electoral la gente apoya a un lado, y el que no apoya mata al otro. Al final sale perjudicado el equipo.

¿Le sorprende que Víctor diga que parece que hay gente que quiere ver perder al Betis?: No, no me sorprende porque es verdad. Me gustó que lo dijera pero ha demostrado, una vez más, que decir la verdad en Sevilla no te ayuda. Hay gente bética que necesita que el Betis pierda para que ellos puedan tener el poder. Y cuando eso pasa no tienes opciones de que el equipo funcione.

Es la ciudad perfecta para vivir: La verdad es que la ciudad me apasionó, la gente que no es del fútbol y la gente de Sevilla me trató de una manera muy respetuosa; la mayoría de la gente del Betis en la calle, la verdad, es que no fue agradable. Desde el inicio. Antes de empezar a jugar. Nosotros ya habíamos jugado en pretemporada y habíamos ganado al Middlesbrough, al Fullham, al Werder Bremen, a la selección de Qatar, empatamos con el Red Bull de Leipzig que iban segundos o terceros en la Bundesliga, ganamos al Sporting de Portugal, en un partido extraordinario, y que la gente sólo se acuerde de que perdimos con el Córdoba me da pena. Creo que cuando no les prometes la vida y no se la das, no les sirve nada. Dije en el club al inicio que teníamos un equipo para estar entre el puesto octavo y 12, entre los 10 primeros. El club se la jugó, creo que el equipo está capacitado para eso, pero tienes que buscar una forma, encontrarla, tiempo, solidez, una serie de cosas. ¿Haría cosas diferentes? Después de la pretemporada creo que no haría cosas diferentes. Lo único que no hubiera aceptado es ir al Betis en la condición en que está hoy. Le diría a cualquier entrenador que se lo pensara dos veces y que antes averiguara bien todo. Lo que está claro es que fuimos profesionales al máximo, nos partimos la cara por el club, sufrimos, no dormimos, cuando perdimos nos vimos mal, el día aquel del Sevilla con el fuera de juego que no fue la calentura fue inmensa, pero no alcanzó. Me deja tranquilo que de esto hace ya cinco meses y el Betis está en el mismo lugar. No hay magos. Va a ser muy difícil que puedan lograr lo que creen que puede lograr el Betis.

¿A quién echa de menos de ese vestuario?: A Joaquín. Es el mejor jugador de ese equipo de lejos. El que entiende más, el que conoce más, el que sabe lo que va a pasar mañana antes que nadie.

Se escapa de todo eso, está en Dubai y aparece la posibilidad de China: Sí, no lo había pensado, la verdad es que me iba a tomar un tiempo, quería ver entrenamientos, quería ver otra cosa, quería salir de ese embotellamiento que tenía en la cabeza de estar ahí en Sevilla. Pero me salió una posibilidad, y sobre todo el cuerpo técnico estaba con ganas y querían empezar de nuevo, dejar aquello atrás.

Fuente: Diario As.

Imagen: Al final de la Palmera

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