CARTA DEL DIRECTOR | Lo confieso, nos vendimos, por Fran Ortega

Vuelve a aflorar esa cantinela popular, ese barullo, ese dedo acusador que posa sus sospechas en esta bendita casa y en sus benditas gentes.

Es curioso cómo el bético ha perdido los estribos y escrutina a cada hermano, a cada igual, en busca del más mínimo fallo para echárselo en cara. La caza de brujas en la que se ha convertido esto de informar sobre el Betis, hace que tengas que estar expuestos a la opinión pública, y cuando la opinión pública, siempre respetable, pierde los estribos, a menudo suele suceder que se entra en una constante vorágine de “y tú más” y de distintas incoherencias. La incoherencia de que te acusen de Harista por explicar el lío judicial y un día después de Salista simplemente por decir que Rafael Salas no es el demonio (como muchos se han empeñado en hacer). Ojo, ya no hablamos ni de decir que es un Mesías, no. Hablamos de pedir cordura a la hora de no enjuiciar a nadie para mal con la misma ligereza con la que subimos al Olimpo de los Dioses verdiblancos a cualquiera. Mesura, solamente estamos tratando de pedir eso.

Es por ello que está de moda, decir que Vip Diario y Onda Bética están vendidos a Rafael Salas y que si se da el caso de que entre al Betis, nosotros iremos detrás. Yo siempre soy de la opinión de que “Excusatio non petita, accusatio manifesta” y me da igual lo que digan de mí personas que ni me han visto en mi vida ni se han parado un minuto a charlar conmigo sobre por qué digo esto, actúo de una forma o de otra. He aprendido a convivir con el run run de saber que si haces una colaboración gratuita semanal en Betis TV y ves que el consejo hace algo bien, eres un arrimao, y si piensas que Salas trae algo coherente que beneficiaría al club quieres arrimarte. Pero por lo que no voy a pasar es porque se le falte al respeto a mis compañeros. Compañeros que como yo dejan de hacer cosas día a día para ponerse delante de un ordenador a intentar que el bético tenga una información más allá de la que puedan ofrecer otros compis profesionales. El Beticismo del que trabaja por el Betis por amor al arte creo que nunca tendría que ser puesto en duda.

Por eso, y para que todos esteis tranquilos y pongamos fin a un sinfin de espectulaciones, vengo a dejarlo claro y a decirlo con todas sus letras. Señores, es cierto. Vip Diario y Onda Bética se han vendido. Vendimos nuestra alma nada más nacer a trece barras que más quebraderos de cabeza que alegrías nos ha traido y lo volveríamos a hacer si trescientas veces naciésemos, porque lo que nos da el Betis no nos lo da nada en la vida.

Ya lo dije en otro escrito hace no mucho. Vamos a dejar de sospechar entre hermanos, que en todas las familias hay distintas formas de ver las cosas, pero el final del camino es el mismo para todos, ver al Betis triunfar y alegrarnos entre nosotros. Haya paz.

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