OPINIÓN| El fuego lento huele a gas

Ha pasado más de un mes desde que el Real Betis se moviera por primera vez en este mercado de traspasos, y es que desde la salida de Piccini y la llegada de Sergio León, muchos son los nombres que han ido apareciendo en los medios, con mayor o meno contrastación, Serra Ferrer ha hablado abiertamente de jugadores y hemos visto a Alexis y compañía ojeando en los playoffs de ascenso, pero nada de nada.

Es curioso cuanto menos que la única incorporación haya sido la de Sergio León, un jugador que no puso impedimento en su llegada al Real Betis, rechazando ofertas millonarias de equipos europeos y cuyo precio fue el mismo por el que Piccini, semanas antes, se marchó al Sporting de Portugal.

Desde esa presentación, nada más. No sabemos que ocurrirá con los jugadores cedidos como Donk o Rubén Pardo, tampoco con los que terminan contrato: Álex Martínez, Cejudo y Manu Herrera. Y mucho menos de las renovaciones de Ceballos y Adán. Uno está en el Europeo Sub21 sin querer saber nada del Betis y el otro aprovechando las vacaciones de verano sin noticia alguna de su club.

Además, desde el club se ha defendido que la salida de Miguel Torrecilla no ha influido en la planificación deportiva, y que se iba a seguir su hoja de ruta, herencia del salmantino. No sabemos cual sería, pero si no se confiaba en él, ¿Porqué seguir su planificación?

También es sintomático que habiendo una junta general de accionistas el próximo día 29 de junio, y en la que puede haber un cambio de presidencia y consejo, la actual directiva no está moviendo dedo alguno para ganarse la confianza de cara a los accionistas y lograr su voto. Si perder el sillón no sirve como motivación para hacer las cosas bien, solo puede significar una cosa: No hay dinero.

Y eso es lo que parece, que las arcas del Betis están cercanas a los números rojos si no lo han sobrepasado ya. Es clarificador cuanto menos que Pezzella, recien renovado, hable de que se puede estudiar alguna oferta por él, o que Rubén Castro tenga pié y medio fuera del Betis, o que Ceballos esté en el escaparate del Europeo con una cláusula de 15 millones y que el club no pueda subir tal cantidad sin que influya en su salario.

Por otro lado, los Jorge Meré y Nolito, a priori fichajes para mejorar la plantilla, no vendrán porque el Betis no puede llegar a sus salarios, ni aun rebajándolos como es el caso de Nolito, que no ha obtenido respuesta del Betis por no poder pagarle lo que pide. Al igual que Jorge Meré, que se marchará a otro club después de tener el acuerdo casi cerrado.

Son todo suposiciones, pero suposiciones que si suenan es porque agua llevan. Mientras el Gol Sur sigue avanzando peldaño a peldaño y día a día, la planificación deportiva no parece avanzar. Igual es que era una cosa o la otra.

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