La inocencia de Rubén, sin ningún tipo de excusas

La noticia saltó hace justo veinticuatro horas. Había sentencia del juzgado de lo Penal sobre el “Caso Rubén Castro” y el futbolista canario era absuelto de todos los delitos que se le imputaban.

Un día después, desde la redacción de Onda Bética y Vip Diario hemos podido tener acceso a la sentencia íntegra y el resumen que puede hacerse es que la inocencia de Rubén Castro no se pone en entredicho en ningun momento.

Varios eran los delitos que se le imputaban por parte del Ministerio Fiscal: Uno de maltrato habitual, otro de amenazas leves en el ámbito familiar y seis delitos de maltrato en el ámbito familiar. Por parte de la acusación particular (lo demandado por parte de la ex-novia de Rubén) se le imputaba: un delito de amenazas; un delito de violencia habitual, con la agravante de domicilio común y en presencia de una menor; dos delitos de maltrato en el ámbito familiar; un delito de maltrato en el ámbito familiar con la agravante de haber sucedido en el domicilio común; una falta de injurias; un delito de maltrato en el ámbito familiar con la agravante de aprovechamiento de las circunstancias de lugar; un delito de maltrato en el ámbito familiar en presencia de menor; un delito de maltrato en el ámbito familiar con la agravante de aprovechamiento de las circunstancias de lugar; un delito de agresión sexual y un delito de coacciones.

En el auto, el juez declara claramente que la única circunstancia que se puede afirmar que se haya probado, es el hecho de que Rubén Castro y su ex hubiesen mantenido una relación sentimental y que esta fuese tóxica con muchos altibajos y muchas situaciones conflictivas mutuas, pero también acalara el juez que el hecho de que se haya acreditado una relación como la que hemos descrito anteriormente, no significa que haya que creer que se hayan podido cometer todos los delitos de los que estábamos hablando. Incluso el hecho de usar a la hija de la ex como arma arrojadiza para agravar los delitos es desestimado por el juez, diciendo este que no se puede considerar probado que compartiesen nucleo familiar los tres.

El juez, punto por punto, afirma que no han quedado probadas ninguna de las acciones que se le recriminan al canario, dando las pruebas testificales como únicas válidas y argumentando que, a pesar de ser válidas, hay que tener en cuenta que puede haber cierto grado de enemistad entre las partes que puede turbar la declaración, haciendo que la percepción del que declara no pueda ser del todo a tener en cuenta al 100%.

También, y según palabras del propio juez “se ha echado en falta, a lo largo del proceso la necesaria concordancia y coincidencia en datos que no se pueden entender fueren menores o intrascendentes. Resultan indicativas las contradicciones en que ha incurrido Dña LM a lo largo del proceso”.

Un sinfin de contradicciones y de pruebas que, aunque admitidas, el juez ha tenido a bien no declarar como congruentes en muchos casos por falta de una temporalidad fija o de una concordancia con la realidad.

Una absolución, que más allá de eso, supone zanjar punto por punto con la polémica en torno al exjugador bético. Ya que son muchos los comentarios por RRSS que hablan de maltrato “aunque no fuese probado” entre otras muchas locuras que se ha podido leer desde ayer. La sentencia no deja lugar a dudas, lo único que consta es que hubo un noviazgo tóxico, ni hubo maltrato de ningún tipo, ni agresión sexual, ni amenazas, ni coacciones.

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