Casi treinta años de la única victoria en Ipurúa

El Real Betis visita este lunes a la Sociedad Deportiva Eibar con el deseo de sobreponerse al bache de resultados sufrido en las últimas semanas -1 punto de los últimos 6 posibles-, así como de recuperar el buen estado de forma que le hizo encadenar tres victorias consecutivas en las primeras jornadas de competición.

Para ello, deberá vencer a un equipo que pasa probablemente por uno de sus peores momentos en su corta estancia en la máxima categoría del fútbol español. Y es que los armeros, que han enlazado buenas clasificaciones en las últimas dos campañas, se encuentran en decimoséptima posición, solo dos puntos por encima del descenso. Además, no conocen la victoria desde mediados de septiembre y desde entonces han cosechado dos empates y cinco derrotas.

Pero esto bien puede ser un arma de doble filo, pues los azulgranas se encuentran muy necesitados y el encuentro ante el conjunto verdiblanco se plantea como un punto de inflexión para saber los límites de los hombres de Mendilíbar.

En cuanto a los encuentros disputados entre estos dos equipos en tierras eibarresas sobresale un resultado por encima de todos los demás: el empate a 0. Armeros y heliopolitanos han coincidido un total de siete veces en la misma categoría y hasta en tres de ellas ninguno de los dos consiguieron alterar el marcador inicial. Sucedió en las campañas 1991/1992, 1993/1994 y 2000/2001, todas ellas en la división de Plata. Además, en la temporada 2015/2016, se volvieron a firmar las tablas. En aquella ocasión, en cambio, el resultado fue 1-1. Rubén Castro adelantó al Betis cerca del descanso al aprovechar una asistencia de Joaquín desde el costado izquierdo del área grande. Posteriormente, Sergi Enrich conseguía superar a Adán tras un centro de Capa. Con este empate, el Betis se salvaba matemáticamente del descenso a Segunda División a falta de un encuentro por disputarse.

Los tres choques restantes cuentan dos victorias del Eibar y una del Betis. Para rememorar el primer triunfo de los azulgranas sobre el Betis hay que remontarse al curso 1992/1993. El encuentro tuvo un protagonista claro: Asier Garitano. El hoy entrenador del Leganés ya había firmado un doblete poco después de superarse la primera media hora de encuentro. El Betis, aunque respondió pronto con un tanto de Pepe Mel desde los once metros, no pudo completar su reacción y se marchó de vació de Ipurúa.

De la misma forma, los eibarreses se impusieron al cuadro verdiblanco en la pasada campaña. Fue en el segundo partido de Víctor Sánchez del Amo al frente de la nave helipolitana y probablemente también hubo un protagonista especial del que probablemente se acuerda toda la hinchada bética: Ocón Arráiz. El colegiado del encuentro consideró como falta una carga legal de Piccini a Inui antes de sobrepasarse el primer cuarto de hora del encuentro y, al ser el último jugador, expulsó al lateral italiano. Para más inri, Pedro León ejecutaba el libre directo a la perfección y ponía el 1-0 en el marcador. Nunca se sabe lo que hubiese pasado, pero una decisión equivocada que se salda con una expulsión y un gol en contra cuando aún restan 75 minutos marca demasiado el devenir del encuentro. El Eibar, por su parte, continuaría sacándole rentabilidad su superioridad numérica y unos minutos después Sergi Enrich hacía el segundo gol. El resultado no se movería hasta los minutos finales. Primero Rubén Castro, rompiendo una sequía goleadora de 8 partidos sin ver puerta, batía a Riesgo con un disparo cruzado al aprovechar una cesión fallida de Lejeune al meta guipuzcoano, y finalmente Kike García, en el descuento, firmaba de cabeza el 3-1 definitivo después un rechace en el área chica.

El único triunfo bético en el feudo armero fue en la primera vez que estos equipos se vieron las caras. Corría la temporada 1989/1990 y los verdiblancos se encontraban en Segunda División con el único objetivo de retornar cuanto antes a la máxima categoría. No tardaron mucho en demostrar estos credenciales en aquel enfrentamiento, puea antes de llegar a la media hora ya ganaban por 0-2. Chano y Puma Rodríguez habían sido los artífices de poner tan de cara el encuentro. Con este resultado se llegaría a los últimos compases del encuentro. En el 87′ Pepe Mel, que acabaría como Pichichi al final de aquella campaña con 23 tantos, sentenciaba el partido. Ya en la prolongación, Oliden hacía el gol del honor para el Eibar.

28 años del último triunfo, y único hasta ahora, en Ipurúa. Los de Quique Setién tratarán de romper la mala racha venciendo en un campo en el que la historia dice que no es nada fácil ganar. De hacerlo, sumarían la sexta victoria y la segunda como visitante en este curso. Unos tres puntos que, de conseguirse, caerían como agua de mayo en tanto en cuanto el equipo se mantendría cómodamente situado en los puestos altos de la clasificación.

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