CRÓNICA| Real Betis 0-3 Levante UD: Vaya palo…

Saltó el Levante en el Villamarín y volvió loco a un Betis que parecía estar aún de pretemporada. Sin ideas, sin mordiente y sin llegada. Concedió poco, eso sí, pero el Levante estuvo más acertado de cara a gol. Goleada en contra para empezar a hablar. Hay trabajo por delante.

Salió el Betis al verde del Villamarín con el empuje de su afición. Las gradas repletas de béticos deseosos de comenzar con buen pie y ver el primer gol de la temporada a favor de su equipo. El Betis salió con el descaro que le caracteriza, teniendo la pelota y esperando la leve presión de un Levante muy cómodo. Con los jugadores de fútbol sacados a la palestra por Setién, Boudebouz, Canales y  Guardado supieron encontrarse pero sin dar ese último pase sobre Loren, muy pedido entre tantos defensores granotas. Los verdiblancos intentaron llegar al área contraria, pero el nerviosismo en sus piernas era latente. El miedo a cometer errores y quedarse en evidencia ante su público pesaba mucho. Y no digamos el calor. Los 32 grados eran un lastre sumado a la humedad superior al 40%. El árbitro paró el partido a la media hora para que los jugadores se refrescaran. Sería una cosa o la otra pero el Betis se relajó demasiado y empezó a dejar que el Levante llegara a su campo. Primero sin peligro, pero Jasón y Bardhi eran puñales por las bandas de Junior y Francis. Además, Feddal demostró no estar al 100% y cometió varios errores no forzados antes de provocar el que supondría el gol del Levante. Regaló la pelota atrás, la defensa se rehízo pero Jasón se fue en carrera de Bartra, se metió hasta la cocina y puso un balón perfecto para Roger, que solo tuvo que empujarla. Al Betis le tocaba remar y reaccionó tras el gol, pero sin premio. Iglesias Villanueva terminó de calentar a la grada con decisiones mal tomadas. Junior se convirtió en un cuchillo por banda pero sus centros no encontraron rematador. Guardado casi sorprende con un disparo seco desde fuera del área, pero el Betis se atascaba y atascaba entre tanta pierna de jugadores granotas. Había que cambiar algo.

Pero nada cambió. Setién confió en los once que habían terminado la primera parte y el Betis salió con los mismos pese a la evidente necesidad de cambiar algo. Los locales se pusieron el traje de faena y metieron un susto pronto, cuando Francis cede atrás un pase largo de Feddal pero ni Boudebouz ni Guardado llegaron. Disparos desde fuera del área obligando a Oier a poner las manos pero poco más. Y para colmo, al Levante le sonrió la suerte cuando Morales se sube a la moto aprovechando que el Betis estaba arriba, Bartra llega, toca la pelota pero provoca el autopase sobre Francis, se cuela en el área, recorta y deja sentado a Pau para hacer el segundo. Demasiado premio para un Levante ramplón.

El Betis seguía ahogado, entre sus nervios y el miedo a que el partido acabara con una sonrojante derrota para empezar a hablar. Sin corazón ni cabeza, con Guardado queriendo pero sin nadie que le entendiera, Setién dio entrada a Sanabria para intentar romper líneas sacando del campo a un lento Boudebouz y posteriormente a William Carvalho por Inuí. Junior fue el único que creó peligro pero sus centros no encontraron rematador. El Betis no estaba fino hoy. Para colmo de males. El guardameta Oier se erigió como el héroe del Levante, parando disparos desde la frontal y sacando una mano prodigiosa a Inuí en el 88 evitando cualquier opción de remontada y con parte de la grada tomando la salida. El Levante además hizo el tercero con el tiempo casi cumplido, aprovechando los espacios del Betis en defensa, que hoy volvió a teñirse de coladero y conceder tres goles en tres llegadas. Fue Morales de nuevo aprovechado un pase de la muerte de Dwamena.

El Betis se atasca en el primer partido de Liga, ese que algunos dicen que no deja conclusiones ni para bien ni para mal, pero los tres primeros puntos del partido se han ido al limbo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.