CRÓNICA| Real Betis 2-2 Athletic Club: Al menos llegó de Atenas a tiempo

Empate a dos entre Real Betis y Athletic donde los verdiblancos tuvieron que remontar un 0-2 tempranero y superados por haber jugado entre semana. Bartra y Canales reencontraron al Betis con el gol.

Había un ambiente extraño en el Villamarín. Faltaban 45 minutos para el comienza del partido y las gradas estaban vacías. El calor aplatanaba a la gente que ni siquiera aplaudió a Pau López y Joel Robles cuando salieron a calentar, algo típico en el Villamarin. Tampoco cuando salió el resto del equipo a calentar ni pitada al rival como es habitual. Algo raro. No había ambiente de fútbol. Y para colmo, el equipo salió  a verlas venir. El Athletic, más descansado, salió con una marcha más que un Real Betis que todavía tenía la fatiga del viaje y el partido del pasado jueves en Atenas, cosa que notó bastante. Mandi era un manojo de nervios cada vez que tenía que sacar la pelota, con Guardado y Lo Celso muy lejos de la línea defensiva, el Athletic era una auténtica manada de leones con Iñaki Williams y Raúl García en la presión. Además, en réplica bética, los vascos salían jugando desde atrás con facilidad, ante la mirada de los béticos que se conformaban con no desbarajustarse en defensa. De una posesión larga del Athletic llegó el primer gol, cuando un centro de Yuri Berchiche lo remata Raúl García, Pau López hace un paradón, pero el rechace le cae a Iñaki Williams que remata a placer en posición dudosa que se protestó mucho. El Athletic no se bajó del carro pese al marcador a favor y siguió presionando a un Betis con muchas dudas y errores no forzados. Francis era uno menos sobre el campo y Sanabria una isla que apenas bajaba los pocos balones que le llegaban. Con Canales caído a banda y sin ayuda, erró en un pase al centro, regalado al jugador bilbaíno que cedió a Raúl García para que desde fuera del área se inventara un disparo fuerte y raso imposible para Pau López. El Betis se estaba llevando el castigo que le merecía.

Tras ese gol, el Athletic bajó las revoluciones y dejó al Betis tener la posesión para buscar a la contra cerrar el partido. El Betis mejoró, dio un paso al frente y Guardado, Canales y Lo Celso empezaron a aparecer y a hacer daño al centro del campo rival, saliendo de la presión con facilidad pero sin ideas en tres cuartos de campo, donde solo se incidía por la banda de Junior cuyos centros acababan en corner o despejes de la defensa. En una de esas llegadas, Joaquín es derribado dentro del área y los jugadores béticos se comieron al árbitro que no pitó nada. Ni el VAR dio la cara. El Betis ya tenía la posesión, saliendo bien desde las botas de Mandi y Sidnei, con un excelso Canales que se echó al equipo a la espalda para acercarse al área, aunque Unai Simón apenas tuvo que aparecer. Susaeta vio la primera amarilla por llegar tarde sobre Junior y la segunda en el 45’ tras una dura entrada sobre Sidnei cuando se animaba al ataque, dando esperanzas de remontada para la segunda parte. No sin antes otra jugada para la polémica, cuando en un balón en las alturas, Bartra e Íñigo Martínez pugnan por el balón, la gana el catalán y se queda solo ante Unai batiendo al portero, pero el colegiado decretó falta previa.

640x360_23211754bet-bil035En la segunda mitad, el Athletic dio el lógico paso atrás para guardar el resultado y buscar la velocidad en los contragolpes, cosa que el Betis aprovechó para empezar su monólogo al borde del área y cuya primera ocasión fue un remate de Junior al centro de Guardado que remató alto. Después, en uno de esas jugadas que centra, despeja la defensa y pilla al rival recolocándose, Bartra se atrevió a disparar desde lejos, eso que parece que está prohibido, y encontró petróleo en la primera vez que se probó a Unai Simón. El Villamarín estalló y pareció meterse de lleno en el partido, Guardado espoleó a los suyos y el Betis comenzó el asedio en el área bilbaína. Setién metió a Tello en lugar de Francis en el minuto 61. El Athletic parecía muerto sobre el campo, pero el colegiado le daba vida pitando faltas a su favor en cada balón dividido. Balón de oxígeno para los de Berizzo y desesperación para los verdiblancos, necesitados de continuidad en el juego. Las pérdidas de tiempo eran constantes y el Athletic sabía muy bien como y cuando para el partido y sacar a los béticos de la intensidad de la remontada, aprovechando el bajón físico de algunos jugadores. Pero a veces el fútbol directo da sus resultados, aunque sea raro verlo por el Villamarín. Bartra se inventa un pase largo, medido a las botas de Tello que ya esperaba en su banda. Amagó el regate por fuera pero encontró a Canales dentro del área. Reibió y disparó con más alma que puntería entre una maraña de piernas de defensores. El balón cogió puerta e Unai Simón no pudo hacer nada para evitarlo. El Athletic notó rápido el golpe y se vio muy superado por la intensidad verdiblanca y el ambiente del Villamarín. Loren tuvo una clarísima pero Unai Simón evitó la remontada en el disparo franco. Apenas 30 segundos después, un centro raso de Tello a la carrera lo remata Sanabria con la punta de la bota al lateral de la red. Berizzo sacó del campo a un perdido Beñat por San José para ganar empaque en defensa. El Betis no se quiso bajar del barco de la intensidad, pero tampoco volverse loco. Inuí entró al campo en lugar de Francis y Joaquín pasó a ocupar su banda derecha. El Athletic se plantó bien en el campo y salvo una salida desde atrás en la carrera que apenas inquietó a la defensa pues estaba muy fatigado. Sanabria tuvo el gol de la victoria en un remate a placer en el área paqueña, pero quiso apuntar abajo y botó en el césped yéndose fuera por milímetros y dejando a todo el Villamarín con las manos en la cabeza.

Pese a los cinco minutos de descuento, el Betis no llegó a encontrar ninguna ocasión más, solo otros disparo de Bartra que rebotó en Loren y casi le hace un extraño a Unai Simón, pero el colegiado decretó fuera de juego. Si hubiera entrad, hubiera habido VAR. El Betis tuvo la personalidad para querer encontrar el hueco preciso para culminar la remontada, pero remó para quedarse finalmente en la orilla y rascar un punto.

Sabor amargo pues, si el Betis hubiera llegado antes el partido, hubiera sido otro cantar.

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