Pau López y Joel Robles, dos cerrojos de garantías

Si hay algo que está caracterizando al equipo de Setién en este inicio de campaña, más allá de las abrumadoras posesiones de las que ha disfrutado en todos y cada uno de los encuentros que ha disputado, es una patente solidez defensiva que se ha instaurado con mucha fuerza en el conjunto de Heliópolis.

Y es que en los diez choques oficiales jugados hasta la fecha -ocho de Liga y dos de Europa League- tan solo ha encajado seis tantos. Dicho de otra forma, un promedio aproximado de medio gol por partido. Estos guarismos le han llevado a ser, junto al Valladolid, el segundo mejor equipo en facetas defensivas. Solo el Atlético, un asiduo a liderar este particular ránking en los últimos años, le supera en este aspecto, con tan solo cuatro goles recibidos en la competición doméstica.

El éxito alcanzado por los verdiblancos en la retaguardia tiene muchos protagonistas. Uno, evidentemente es Quique Setién, que en febrero de este año, todavía en la temporada pasada, se decidió a cambiar el sistema y a incorporar un tercer hombre en el eje de la zaga. Desde entonces, con una defensa compuesta por tres centrales y dos carrileros, el Betis comenzó a mostrarse más sólido atrás y poco a poco está recogiendo sus frutos. Por otra parte, son también responsables los jugadores que ocupan estos puestos: Bartra, Feddal, Mandi y Sidnei. Todos ellos están a un nivel muy alto y rinden a un nivel óptimo cuando les toca jugar. Sus actuaciones, en general, han sido más que notables. Y en tercer lugar, como no podía ser de otra forma, cabe destacar las figuras de Pau López y de Joel Robles, encargados de ocupar el arco.

Tras cuatro años sin modificaciones en el arco del feudo heliopolitano, al inicio del mercado estival se produjo este cambio que, generacional o no, está vislumbrándose más que necesario. Durante estas últimas campañas, Adán se hizo con total merecimiento con las llaves de la portería del Villamarín. Sus espectaculares intervenciones dieron muchos puntos al Betis y fueron claves, a buen seguro, para que el equipo no estuviese en un lugar en el que por historia y por afición no merecía. Por su parte, Dani Giménez apenas gozó de veintiún partidos, la mayoría en Copa y alguno en Liga provocado porque su homólogo se encontrase lesionado o sancionado. Sin embargo, ninguno duda que el gallego fue un hombre muy necesario en el vestuario, de esos que hacen ‘piña’. Su liderazgo entre sus compañeros le valió para ganarse ser uno de los capitanes de la plantilla.

Sin embargo, a tenor de la bajada de rendimiento de Adán en el anterior ejercicio y de las 35 velas que Dani Giménez sopló en su último cumpleaños, desde la planta noble del Benito Villamarín se pretende cambiar a los dos porteros del equipo en pro de encontrar dos guardametas jóvenes que incrementen el nivel y que no supongan un gasto excesivo para las arcas del club.

Los elegidos, como bien es sabido, son Pau López y Joel Robles y los dos llegan a coste cero por haber finalizado contrato con Espanyol y Everton, respectivamente. En un primer momento, muchos son los que se mostraron recelosos de si se ha acertado con el relevo, pero poco a poco estas dudas han ido disipándose hasta el punto de que el Betis puede presumir de tener a día de hoy dos buenos porteros que podrían alternarse el puesto sin que eso fuese un problema.

Hasta la fecha, Pau López ha defendido el arco en siete ocasiones, todas ellas en Liga, y ha dejado la portería a cero cuatro veces. Accidente ante el Levante en la primera jornada aparte, en la que se llevó tres goles, solo ha encajado dos tantos frente al Athletic y uno el pasado domingo en el Wanda Metropolitano contra el Atlético. De esta forma, ha dejado sin marcar al Alavés, al eterno rival, al Valencia y al Girona, siendo frente a este último conjunto ante el que cuajó su mejor noche, con una parada salvadora en las postrimerías del choque.

Joel Robles, por su parte, ha saltado al césped en tres veces, dos en Europa League y una en la competición doméstica, y todavía no sabe lo que es recoger el balón del fondo de las mallas. El getafense se ha mostrado muy seguro bajo los palos y muy ágil a pesar de sus 1’96 metros, destacando principalmente sus actuaciones en El Pireo ante Olympiakos y hace una semana ante un Dudelange que le puso en apuros más de lo esperado.

No cabe duda de que el Betis tiene dos cerrojos en su portería y que ambos disfrutan de un altísimo estado de forma. Pau López, de hecho, ya ha encontrado el premio en forma de llamada de Luis Enrique para acudir a los compromisos con la selección, aunque no haya llegado a vestirse de corto con la misma hasta el momento.

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