CONTRACRÓNICA| “Falso empate”

Nuevo traspiés en el Benito Villamarín ante un rival directo por conseguir el objetivo final de temporada, los puestos europeos.

Las sensaciones tras el partido eran casi de derrota por la buena imagen que mostró el conjunto de Setién en el global del encuentro, y porque el 4º puesto de la presente temporada, que da acceso a la Liga de Campeones, está mas asequible que nunca en comparación con temporadas pasadas.  Sorprendió una vez más la alineación del preparador cántabro que dispuso de una nueva variante en la formación y en el estilo de juego. Actuaba Lo Celso de “falso 9” acompañado de Jesé y Diego Laínez como referencias atacantes, algo más escorados en las bandas y actuando a pierna cambiada. Por detrás eran William Carvalho y Canales los encargados de sostener el centro del campo, siempre el portugués algo mas retrasado en su posición ayudando a la línea de tres (Mandi, Bartra y Feddal) a sacar la pelota jugada. Barragán muy incisivo en el carril derecho, y Guardado en el izquierdo, que fue de menos a más. Enfrente vimos un Deportivo Alavés muy bien trabajado tácticamente que se atrevió inclusive en los primeros compases del partido a discutirle la posesión del esférico a los verdiblancos. Ayudas constantes en defensa con dos líneas muy juntitas en el repliegue defensivo. Transición defensa ataque con salida en velocidad por banda con el ex bético Takashi Inui y Jonny actuando por sus carriles naturales. Gran trabajo de los centrales Laguardia y Maripán, muy atentos al corte en sus actuaciones defensivas.

La opción que da la propuesta del “Falso 9” en el Betis hace que la referencia ofensiva sea nula en cuanto al posicionamiento. Los centrales rivales quedan libres de emparejamiento, algo que no afecta al juego de ataque ya que se ve compensado con la llegada al área de los jugadores de segunda línea. Así la marca nunca está establecida, y son los interiores los que acuden al remate interviniendo entre líneas. Además, es Gio Lo Celso el jugador que hace este tipo de cambios posicionales, algo que cortocircuitó constantemente la presión del Alavés, ya que, con la entrada en acción del argentino en la creación, se generaba superioridad numérica en el centro del campo, y si los centrales del Alavés seguían la marca, se generaba el espacio para los jugadores de segunda línea. Por suerte para el equipo vasco, no sólo se libraron del 2-0 en la jugada al “gol fantasma” de Jesé, sino que pudieron empatar el partido pronto, fruto del gran juego aéreo que tiene el equipo de Abelardo.

También salieron bien parados de la tormentosa actuación del colegiado Mateu Lahoz, ya que el lateral izquierdo del Alavés, Oscar Duarte, debió ver la doble amonestación tras dos entradas al límite del reglamento, cometidas a Laínez y Barragán. Además de las continuas interrupciones para tener sus propias conversaciones con los futbolistas que se encontraban en el tapete. Un excesivo protagonismo que conocen todos los equipos de la competición, y al que ningún organismo le pone remedio. Buenas sensaciones en cuanto a juego para el equipo verdiblanco que se deben refrendar en los próximos partidos para poder seguir “vivos” en las tres competiciones.

Alejandro Fernández Franco.

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