Salir invictos ante el Barcelona doce años después

Temporada 2006/07. Ésa fue la última en la que los verdiblancos sacaron algo de provecho en los dos encuentros ligueros ante el Barcelona. Mucho ha llovido y nunca desde entonces hasta ahora habían llegado con esa posibilidad al segundo encuentro liguero frente al cuadro de la Ciudad Condal, pues en las posteriores campañas siempre perdieron el partido correspondiente a la primera vuelta.

El primer encuentro se disputó en un Benito Villamarín que por entonces todavía tenía otra denominación y en el que se comenzaba a celebrar el año del centenario del club. Fue en el primer mes de 2007, pero debió haber sido en el último de 2006 si no llega a ser porque el conjunto azulgrana se encontraba en Japón jugando el Mundial de Clubes, en el cual cayeron en la final ante el Internacional de Porto Alegre.

Los verdiblancos, dirigidos por Luis Fernández, se adelantaron en el marcador por mediación de Robert antes del descanso. Assunçao botó un córner y Nano se la cedió con la testa al delantero carioca, que ponía por delante a su equipo con un cabezazo a placer al que Víctor Valdés no llegó. Posteriormente, al comienzo del segundo período, el Barcelona encontró la igualada en otra jugada a balón parado. Deco puso el balón desde la esquina y Márquez, adelantándose a la defensa heliopolitana, cabeceaba desde el primer palo y superaba a Toni Doblas, poniendo el 1-1 en un marcador que ya no volvería a moverse.

En el choque de la segunda vuelta se repitió resultado. Restaban cinco jornadas para la conclusión de la temporada y los verdiblancos viajaban al Camp Nou en una muy delicada situación. Sumido en una mala racha de resultados -5 puntos de los últimos 27 posibles-, el descenso acechaba cada vez más a los verdiblancos. Los azulgranas, por su parte, tampoco atravesaban el mejor momento de la temporada y más cuando tres días antes habían sido apeados de las semifinales de la Copa del Rey tras caer por 4-0 ante el Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez cuando el 5-2 de la ida les daba absoluta condición de favoritos para acceder a la final.

El primer gol no tardó en llegar. A los cuatro minutos, Deco percutió por el costado zurdo del área rival y fue derribado por Melli. Ronaldinho tomó la responsabilidad de lanzar desde los once metros y no perdonó ante Contreras para poner por delante al equipo local. El marcador no volvería a moverse hasta los compases finales. El Barcelona dio un paso atrás en pro de asegurar los tres puntos y el Betis avisó dos veces en las que se topó con un buen Víctor Valdés. A la tercera, sin embargo, encontró un premio tan merecido como necesario. Assunçao sacó una falta sin aparente peligro, pero lo hizo muy rápido, sin pedir pasos y, por tanto, sin que el árbitro le diese permiso para que pusiera el esférico en juego. El centrocampista brasileño había visto el desmarque de su compatriota Sobis y no dudó un segundo en enviarle un paso raso que lo dejó libre de marca para que hiciera el 1-1 definitivo con un disparo al palo corto ante el que el guardameta de Hospitalet de Llobregat pudo haber hecho algo más.

El empate le daba algo de alas al Betis, haciéndole ganar motivación de cara a conseguir una salvación que llegaría en la última jornada con aquel inolvidable doblete de Edú en Santander, y se las quitaba al Barcelona, que perdía el liderato en la tabla en detrimento de un Real Madrid que acabaría haciéndose con el título liguero.

Tras el descomunal 3-4 del Betis en el Camp Nou el pasado mes de noviembre, los verdiblancos tienen este domingo el particular reto de mantenerse invicto en los dos encuentros ligueros ante el Barcelona. Algo nada fácil y que el año pasado solo lo logró el Celta, que le arrancó dos empates.

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