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ANÁLISIS | ¿Cómo juega Guido Rodríguez?

La dirección deportiva del Real Betis no ha querido demorarse en la incorporación de Guido Rodríguez a la disciplina verdiblanca, quizás, por “no haber hecho los deberes a tiempo”. No obstante, la realidad es que el argentino encaja de manera idónea en el esquema de Rubi, principalmente, por un tema de actitud. El nuevo pivote bético, se caracteriza por ser un futbolista capaz de contagiar a sus compañeros a través de un juego agresivo y duro: al límite del reglamento.

¿Cuáles son sus virtudes?

El argentino es capaz de abarcar muchos metros de campo, lo que restaría trabajo defensivo a los jugadores de mayor calidad del equipo. Asimismo, es un futbolista que se hace muy fuerte dentro de su zona de influencia, de hecho, la campaña pasada promedió un 62% de duelos ganados y 1,8 intercepciones por encuentro. Su estatura (1,85 m), también le permite tener la capacidad de luchar por balones en largo, llegando al 48% en duelos aéreos ganados. Su colocación en el césped es inteligente; en ataques posicionales propios ocupa zonas en las que es posible recibir el contragolpe rival. Posee un potente disparo de media-larga distancia y un notable desplazamiento en largo. No tiende a complicarse en el pase.

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Mapa de calor de Guido Rodríguez en su última campaña con el Club América.

Guido es la pieza que le falta a Rubi. El internacional argentino ocuparía la zona más sensible del equipo: la espalda de los interiores. Un jugador dotado para recuperar en cualquier fase defensiva  y de potenciar a Canales, Fekir, William… acercándolos a la portería contraria. Además, protegería al equipo en esas segundas jugadas contrarias, en las que tanto sufre.

Su perfil y sus características son idóneas para el esquema verdiblanco, no obstante, los factores que podrían ser más influyentes en el plantel verdiblanco son la actitud, el liderazgo y la personalidad que el argentino muestra dentro y fuera del césped. Aspectos más que necesarios en un equipo en el que, a veces, se echa en falta un líder, un jugador que “se lo deje todo” y que conecte de manera directa con la afición. Es un futbolista que nunca se arruga.

¿Y sus defectos?

Sin duda, el ritmo, la intensidad y el nivel al que está La Liga se sitúa muy por delante de la Liga MX, de donde procede Guido. El ex americanista sufrirá un proceso de adaptación, del cual desconocemos su duración, y en el que el argentino deberá trabajar al más alto nivel. El salto físico y futbolístico México-España es notorio y podría hacer mella en la evolución del nuevo futbolista verdiblanco.

El internacional argentino, tiene deficiencias a la hora de recibir y, sobre todo, en el momento de perfilarse y controlar. Además, no es un futbolista que destaque por tener la capacidad de romper líneas con facilidad. Esto, sumado a las tan buenas presiones en bloque alto que algunos equipos ejercen frente al Real Betis, podría crearle problemas. La temporada pasada realizó una media de 9,8 balones perdidos por partido. No obstante, estará protegido por un esquema que beneficia al ofrecimiento de apoyos en fase creativa y tendrá la posibilidad de estar rodeado de jugadores con muy buen pie. 

¿Dónde encajaría en el esquema de Rubi?

El nuevo pivote bético, es capaz de desenvolverse en cualquier tipo de esquema. Ha demostrado que rinde, como único pivote o acompañado, siempre de manera espléndida. No es un futbolista al que le afecten en demasía los cambios de esquema. Teniendo en cuenta las opciones que Rubi posee, el argentino podría ejercer acompañado de William en un 4-4-2, en 4-3-2-1, o en 4-3-3 como único pivote, esquemas ya usados por el técnico catalán. Su presencia libera de forma clara a los jugadores de mejor pie y con mayor creatividad de sacrificarse en labores defensivas.

Imagen y datos: SofaScore

 

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