El Real Betis Féminas volvió a saborear una victoria en la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo tres meses después de su último triunfo como local. El conjunto verdiblanco se impuso por 3-1 al CP Cacereño Femenino en un encuentro con momentos de dominio, sufrimiento y reacción final que permitió al equipo tomar aire en la lucha por la permanencia.
El partido comenzó con un Betis decidido a imponer su ritmo desde el inicio. Esa actitud se tradujo rápidamente en el marcador gracias a dos acciones muy efectivas. Primero fue María Ruiz quien adelantó a las verdiblancas con un tempranero tanto que dio tranquilidad al equipo. Poco después, Natalia Montilla amplió la ventaja con el segundo gol, culminando unos minutos iniciales muy sólidos del conjunto bético.
Sin embargo, el encuentro dio un giro tras un momento especialmente duro para el Betis. María Ruiz sufrió una grave lesión que obligó a detener el juego y a retirarla del terreno de juego en camilla. La acción afectó al ritmo del partido y dio alas al conjunto visitante, que fue creciendo con el paso de los minutos y comenzó a asumir más protagonismo.
En la segunda mitad, el Cacereño salió con mayor intensidad y consiguió recortar distancias en el minuto 60 gracias a un gol de Yorladiz. Con el 2-1 en el marcador, el conjunto extremeño pasó a dominar más fases del juego y generó varias aproximaciones que pusieron a prueba a la defensa bética.
Cuando parecía que el empate podía llegar en cualquier momento, los cambios introducidos por el banquillo verdiblanco dieron un nuevo impulso al equipo. En la recta final la canterana, Ana Manchón, que llevaba pocos minutos sobre el terreno de juego, aprovechó una de las últimas acciones ofensivas para marcar el 3-1 definitivo y sentenciar el partido.
Un triunfo trabajado que devuelve la sonrisa al Real Betis y que le permite seguir creyendo en el objetivo de la permanencia antes de afrontar el próximo compromiso del miércoles a las 18:00 horas frente al AEM.

