El Real Betis de Pellegrini se jugaba mucho la pasada jornada ante la SD Eibar de José Luis Mendilibiar, pero más aún tiene en juego en el choque de este domingo ante el CA Osasuna. Los verdiblancos viajan a Pamplona en busca de tres puntos que frenen la terrible racha que arrastran y que empieza a coger un ritmo frenético cuesta abajo. Todas las alarmas han saltado en Heliópolis, y no es para menos. Ni los resultados ni el juego han acompañado a un Betis que vive ya al filo de la navaja, dos puestos por encima del descenso y a solo un punto del abismo. Y es que Osasuna, con un partido menos, está a una victoria de superar en la tabla al Betis.
Ganar se antoja obligatorio, sobre todo para una afición que ha visto cómo los de La Palmera se han ido desinflando poco a poco hasta llegar a lo que es el Betis ahora mismo: un equipo con una victoria en cinco partidos, el conjunto más goleado de España y un auténtico resucita-equipos. Ahí están los milagros ante el Athletic Club de Bilbao y la SD Éibar para corroborarlo. Conseguir los tres puntos alejaría a los de Pellegrini de la zona caliente de la tabla y devolvería al Betis a la zona templada de la clasificación.
Tras once fechas, LaLiga empieza a resquebrajarse, y el Betis no puede desengancharse en exceso del vagón de los de arriba si es que de verdad quiere competir por un puesto que de acceso a la UEL. Si ganan, los verdiblancos podrían incluso superar al FC Barcelona (que aún no ha disputado dos encuentros), pero si hincan rodilla, podrían dormir al menos durante una semana en la zona sucia.
Los andaluces viajan al norte de España con las bajas de Bravo, Mandi, Juanmi, Canales y Camarasa y con la duda de si el técnico chileno volverá a dejar patente su conservadurismo a la hora de armar el XI inicial, o si por otro lado buscará hacer cambios significativos para buscar la mejor versión de los suyos y reencontrarse con las buenas sensaciones del inicio de la presente temporada. Fekir deberá volver a intentar suplir de la mejor manera al bueno de Sergio Canales, tarea que en ningún momento estuvo cerca de cumplir ante los armeros la pasada jornada. Con Bravo de nuevo en el dique seco, el debate en la portería vuelve a estar presente, sobre todo tras el desastroso partido de Joel Robles en el Villamarín el pasado lunes pese a conseguir atajar su primer penalti con la zamarra verdiblanca. La nueva ausencia de Aissa Mandi vuelve a dejar en jaque a la zaga bética que volverá a contar con uno de los señalados, Sidnei -Víctor Ruíz, acompañando al catalán Marc Bartra. ¿Será este el partido de Diego Láinez, o volverá a salir Joaquín como titular?
Enfrente un CA Osasuna que llega, como es obvio, con necesidad de sumar para alejarse del abismo. La situación que arrastran los de Pellegrini no difiere demasiado de la de los de Jagoba Arrasate. El técnico vasco recibirá este domingo al Betis con 22 futbolistas entre los que están Calleri, Brandon y David García, que no estuvieron en la última convocatoria y que vuelven frente a los verdiblancos. El que no llega es Jony, aunque finalmente se ha sumado a la lista Iñigo Pérez, que ha sido duda hasta el último momento. Pese a que la situación de ambos clubes no es demasiado diferente -aunque Osasuna aún no ha disputado el encuentro aplazado ante el Granada de la jornada 4-, los norteños han encajado 10 goles menos que los sevillanos (13) en lo que va de temporada. Unos números que reflejan la dureza del bloque navarro y la dificultad de los rivales a la hora de hacerles frente.
Desde la temporada 2007/08, el club verdiblanco ha visitado El Sadar en 8 ocasiones. Los resultados son bastante equitativos. De esos ocho enfrentamientos, el Betis ha obtenido 3 victorias (07/08, 08/09 y 16/17), 3 derrotas (11/12, 13/14 y 14/15) y 2 empates (12/13 y 19/20). Son datos muy parecidos que dificultan ver de qué lado puede declinarse el partido. No obstante, el estadio del Osasuna suele ser una visita muy trabajosa, ante un equipo que no deja de correr hasta el 90′.
Al Betis no le queda otra que ganar si no quiere meterse en graves problemas. Ante los fantasmas del pasado y la fuerte tempestad que golpea Heliópolis, el mejor remedio pasa por una victoria a domicilio que levante la moral y endulce un fin de semana que puede llegar a terminar con los béticos en puestos de descenso.